La Junta de Castilla y León ha dejado sin efecto la ordenanza fiscal del Ayuntamiento de Almaraz de Duero que regulaba la tasa por la prestación de servicios en la residencia de la tercera edad y el centro de día, al considerar que la inclusión de bonificaciones para personas empadronadas en el municipio podría vulnerar el principio de igualdad y, por tanto, incurrir en una posible inconstitucionalidad.
La decisión se ha formalizado en el pleno extraordinario celebrado el 13 de abril de 2026, en el que se ha anulado el acuerdo aprobado en noviembre de 2025 por el que el Consistorio planteaba una revisión de la tasa municipal en un servicio que lleva 25 años en funcionamiento.
La residencia de mayores de Almaraz de Duero, con 36 plazas, mantiene desde su apertura una gestión municipal continuada y una ordenanza fiscal que, según el Ayuntamiento, se venía actualizando de forma anual para ajustar costes y garantizar la sostenibilidad del servicio.
El alcalde, José Martín, ha explicado que la modificación anulada no suponía un cambio estructural del sistema, sino una actualización ordinaria cercana al 4%, habitual en ejercicios anteriores para adaptar los precios a la evolución de los costes de mantenimiento y atención asistencial.
Martín ha señalado además que la ordenanza incorporaba un mecanismo de carácter social, mediante el cual parte de los usuarios podía acceder a una reducción de hasta el 50% del coste de la plaza en función de sus ingresos, pensiones o ayudas de dependencia, con el objetivo de facilitar el acceso a este recurso en el medio rural.
La resolución autonómica implica que el Ayuntamiento no podrá aplicar la subida prevista desde el 1 de enero de 2026, lo que afecta a la planificación económica del servicio, financiado en parte mediante estas tasas municipales.
El consistorio mantiene ahora la gestión de la residencia sin la actualización fiscal prevista y con una ordenanza que deberá adaptarse al criterio fijado por la administración autonómica, en un recurso que continúa siendo uno de los servicios públicos esenciales del municipio desde hace más de dos décadas. El regidor resume el malestar institucional con una frase clara: “Ni hacen residencias ni nos dejan gestionarlas en condiciones”.