Muelas del Pan, el pueblo sin quintos este 2026 que retrata el envejecimiento de Zamora

La despoblación borra este año una de las tradiciones más arraigadas del calendario festivo rural en este municipio de la provincia
Muelas del Pan
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En muchos pueblos de la provincia de Zamora, la víspera de Reyes, el 5 de enero, figura marcada en rojo en el calendario. Es el día en el que tradicionalmente se celebran los quintos, una fiesta que durante generaciones ha llenado las calles de vida, bailes, encuentros vecinales y rituales compartidos. Este año, sin embargo, en Muelas del Pan la celebración no tendrá lugar.

Con cerca de 600 habitantes empadronados, Muelas del Pan se convierte en ejemplo de una realidad que se repite en buena parte del medio rural zamorano: pueblos que mantienen población censada, pero carecen de jóvenes suficientes para sostener sus tradiciones. La fiesta de los quintos no se celebrará en la víspera de Reyes porque no hay relevo generacional que la haga posible.

Durante décadas, el día de quintos fue mucho más que una cita festiva. Representó un rito de paso, un elemento de cohesión social y una forma de reforzar los lazos vecinales. Hoy, esa cadena se ha ido debilitando hasta romperse en algunos municipios. En Muelas del Pan, como en otros pueblos de la provincia, la pirámide poblacional se ha invertido y la falta de jóvenes resulta ya visible incluso en el calendario festivo.

La despoblación y el envejecimiento suelen analizarse a través de cifras, estadísticas o pérdida de servicios, pero su impacto va más allá. Cuando una tradición deja de celebrarse, el efecto es simbólico y profundo: se pierde identidad, memoria colectiva y vida social.

Zamora es una de las provincias más envejecidas de España, y esa realidad también se manifiesta en fiestas que, sin jóvenes, dejan de tener sentido. La baja natalidad, la emigración por falta de oportunidades y la dificultad para fijar población joven vacían los pueblos, pero también apagan costumbres que durante siglos dieron forma a la vida rural.

Algunos municipios intentan mantener los quintos reinventando la celebración. Otros, como Muelas del Pan, asumen que este año el 5 de enero pasará sin quintos, convertido en un día más del calendario.

La ausencia de esta fiesta no es una anécdota. Es un aviso. Porque cuando un pueblo se queda sin jóvenes, no solo envejece: empieza a perder las tradiciones que lo definen. Muelas del Pan no es una excepción, sino el reflejo de un problema estructural que afecta a buena parte de la provincia de Zamora.

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