Fariza convierte sus pendones en memoria a través de la fotografía

El I Concurso de Fotografía «Donde ondean los pendones» rescata en imágenes una de las tradiciones más arraigadas de Sayago y premia las miradas de Raquel Benéitez y Miguel Jiménez
la fuerza de la memoria
photo_camera Una de las imágenes del concurso

Hay tradiciones que no necesitan explicación porque forman parte de la memoria de quienes las han vivido desde siempre. En Fariza, los pendones son una de ellas. Se reconocen a lo lejos, se levantan sobre el paisaje y acompañan cada año una celebración que forma parte de la identidad de este rincón de Sayago.

Ahora, además, han quedado atrapados en la mirada de quienes han sabido convertir esa tradición en una fotografía.

La Asociación Cultural Virgen del Castillo y el Ayuntamiento de Fariza celebrarán este domingo, 9 de agosto, la entrega de premios del I Concurso de Fotografía «Donde ondean los pendones», una iniciativa que nace precisamente con esa intención: conservar en imágenes una tradición que forma parte del patrimonio cultural de Fariza y de toda la comarca de Sayago.

No se trata únicamente de elegir una fotografía. Detrás de esta primera convocatoria hay también una forma de mirar al pasado y de preservar para el futuro escenas que, de otro modo, quedarían únicamente en la memoria de quienes las han contemplado año tras año.

Una fotografía para guardar los sonidos de la tradición

El primer premio ha sido para la imagen «Sonidos de la tradición», realizada por Raquel Benéitez Silvo, de Mámoles.

El título elegido para la fotografía resume, en cierto modo, el espíritu del concurso. Porque los pendones no son únicamente una imagen: llevan consigo el sonido de una fiesta, el movimiento de quienes los portan, el encuentro de los vecinos y la emoción de una tradición que vuelve a repetirse cada año.

El segundo premio ha recaído en «La fuerza de la memoria», de Miguel Jiménez Sousa, de Sanzoles.

También aquí el propio título parece dialogar con el propósito de la convocatoria. La memoria necesita imágenes para permanecer, especialmente cuando se trata de tradiciones transmitidas de generación en generación y vinculadas de manera tan estrecha a un territorio.

Fariza y Sayago, retratados a través de sus pendones

La convocatoria ha querido poner el foco en una de las expresiones culturales más reconocibles de Fariza y en su relación con la romería de Nuestra Señora del Castillo.

Los pendones forman parte de ese paisaje festivo y religioso, pero también de un patrimonio colectivo que trasciende el momento concreto de la celebración. Son símbolos que hablan de pertenencia, de comunidad y de una manera de entender las tradiciones que todavía permanece viva en los pueblos de Sayago.

Por eso, las fotografías presentadas al concurso adquieren también un valor documental.

Cada imagen permite detener durante un instante aquello que normalmente sucede deprisa: el paso de los pendones, el esfuerzo de quienes los llevan, los colores, los rostros, el paisaje y la emoción de quienes participan en la celebración.

Una primera edición que quiere tener continuidad

La Asociación Cultural Virgen del Castillo y el Ayuntamiento de Fariza han querido agradecer la participación de todas las personas que han presentado sus trabajos, así como la colaboración de los miembros del jurado.

También han destacado la ayuda de Foto Cliché, cuya colaboración ha resultado fundamental para sacar adelante esta primera edición.

El objetivo ahora es que el concurso no quede en una iniciativa aislada, sino que pueda convertirse en una cita capaz de crecer con los años y reunir nuevas miradas sobre una tradición que pertenece a todo Sayago.

Sonidos_de_la_tradicion

Porque cada edición podrá aportar nuevas fotografías, pero también nuevas formas de observar una misma celebración.

Los premios se entregan este domingo en Fariza

La entrega de los galardones tendrá lugar este domingo, 9 de agosto, en Fariza, antes de la Cena del Socio, dentro de la programación organizada durante estos días.

Será entonces cuando las fotografías premiadas ocupen su lugar dentro de esta primera edición de «Donde ondean los pendones».

Y quizá ahí esté una de las claves de esta iniciativa: hacer que una tradición que vive en las calles, en los caminos y en las fiestas pueda seguir viviendo también en las imágenes.

Porque los pendones volverán a levantarse, volverán a recorrer el paisaje de Fariza y volverán a formar parte de la celebración. Pero ahora quedarán también algunas fotografías capaces de contar, cuando pasen los años, cómo se veía, cómo se sentía y cómo se vivía aquella tradición en el Sayago de hoy.

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