sábado 22/1/22

Julio y Fasi se esperaron hasta para morir tras una vida plena, llena de amor y cariño

Hoy en la Parroquia de San Lorenzo don Paco volvió a dar misa, una muy especial, una en la que despedía a dos vecinos de siempre de la calle Argentina, del Barrio de los Bloques, dos lindas personas en las que siempre se leían sonrisas y en las que el saludo amable era todo luz y bondad. El post covid ayudó a que ya nada sea igual ni en su familia ni en nuestro barrio.

"La primera vez en los muchos años de cura en la que tengo que hacer una despedida y misa de funeral de un matrimonio de buenas personas y amigos" contaba don Paco. También triste tras la tremenda noticia que ayer noche hacía que los escalofríos pulularan por muchos de los cuerpos de los amigos que hemos perdido a alguien en esta pandemia, y en este aciago 2020 que ojalá no hubiera existido en el calendario. Amigos de Julio, de nuestra voz de un hombre que ha dado todo lo que ha podido por sus padres, por Julio y Fasi, esa pareja entrañable que siempre caminaban juntos, pocas veces los vi solos.

Fasi y Julio y al revés, son los padres de Julio Seisdedos y los suegros de Nica una nuera ejemplar que los ha querido como a sus propios padres, su cara en el funeral hoy era todo un poema y su mano apretada todo un morse de: "gracias, estamos desolados y os sentimos cerca". Sus nietos Miguel, Marta y Raúl también con semblante triste y desencajados porque perder a los abuelos así, a la vez, y en el mismo día ha de ser durísimo.

Julio y Nica han pertenecido a un grupo de personas que dentro del coro de San Lorenzo y de la Parroquia nos fuimos formando y haciendo mayores, entre unos fuera y otros en verano volviendo a ver si estábamos todos, no hemos perdido aquella unión que hacía de los sábados y domingos de catequesis y de parroquia otra forma de ver la vida.

Hoy ni Julio ni yo hemos podido respetar ese NO TE DOY el ABRAZO, este hombre que fue mi catequista y el que nos hizo cantar siempre con una sonrisa en la cara, que hoy no podíamos tener, hemos incumplido porque somos humanos con sentimientos. Él si que es el fiel reflejo de Fasi su madre, una dulce persona que siempre mantuvo la máxima de cuidar a su Julito, al padre, cuando empezó a tener los primeros coletazos de esa enfermedad en la que todo se olvida salvo el cariño.
Julio padre, fue compañero de mi madre en el centro de Día Ciudad Jardín y hombre también de sonrisa fácil y bondad absoluta. Son muchos años de recuerdos, de vivencias, de siempre. Hoy los del coro, aquellos que tanto pudimos disfrutar juntos nos volvimos a ver para darnos ánimo ante tanta desgracia, Marce perdió a su padre no hace ni 15 días, yo ha mi madre en abril, y casi todos hemos perdido a alguien o de esta maldita pandemia o en este maldito 2020 que no da tregua.

Fasi y Julio en menos de media hora se dijeron adiós y hola de nuevo, porque murieron en ese intervalo, en 30 minutos no más, pero seguro que Julio no pudo por menos y dijo: "vaya que me falta la costilla, y sin su sonrisa no se caminar hacia donde debemos ir juntos". Ella con su amable y tierna cara que recuerdo ahora saliendo de su portal y acompañando a su Julito...tomó el mismo camino y se fueron juntos, y si, dejaron un vacío enorme en su familia pero también en sus amigos y vecinos que siempre los recordaremos como fueron y vivieron siempre,juntos.

Duele y rompe esquemas y corazones, hace llorar por dentro y por fuera, pero seguro que el uno sin el otro no hubieran resistido más que eso, media hora como así ha sido.

Mis vecinos, unas personas buenas que siempre hicieron el bien, siempre con un gracias, y con una sonrisa, amable y cercana, aún recuerdo cuando nacieron las mellizas y Fasi las vio, su alegría desbordaba y la felicidad era real como la vida misma.
Cientos de recuerdos de la calle Argentina, del barrio y la parroquia en las tardes y en las noches, y en los buenos días, por supuesto. Dos vecinos con los que compartimos muchas cosas y sobre todo con ese Julio que no dejaré de abrazar por muchas pandemias que haya, ya que hay cosas que son superiores a no abrazarse cuando sientes que se te fue parte de la vida él y yo sabemos de lo que hablamos.

No pudieron dejar de quererse y como una premonición solo media hora les separó de su muerte, Julio 90 años y Fasi 84 un camino juntos de vida y de paso a la otra que no quisieron hacer separados. Media hora sin su amor, de siempre y para nosotros media hora de misa, de despedida y de "holas" en silencio que han vuelto a recordarnos, a los del coro de la Iglesia de San Lorenzo, que todos tenemos en común algo especial y que nos querremos siempre, y no nos dejaremos solos. Hoy Manuel Salvador, Marce, Aurelio, Raúl, Toño Sánchez, Pedro Jesús, Manuel, Curri, Mari Jose, Ana y decenas de amigos de aquel entonces volvemos a hacernos pequeños y a recordar que aquellos tiempos fueron los buenos, y que Fasi, y Julio, Luisi, el padre de Marce, y tantos y tantos otros nos esperan para volver a disfrutar de otra vida o al menos eso debe ser lo que quien tiene fe y esperanza piense.

Julio y Fasi se esperaron hasta para morir tras una vida plena, llena de amor y cariño
Comentarios