La ciudad de Zamora vuelve a situar en el centro del debate político la ausencia de un centro cívico, una infraestructura reclamada desde hace 13 años y comprometida institucionalmente desde hace casi una década, después de que el colectivo Ahora Decide haya denunciado una nueva paralización de las obras del proyecto previsto en la capital.
Según la denuncia trasladada a los medios, el lunes a las diez de la mañana representantes del colectivo visitaron el edificio en obras y comprobaron que se encontraba completamente cerrado, sin actividad en el interior ni presencia de operarios, una situación que contrasta con las últimas respuestas oficiales que aseguraban que los trabajos continuaban en ejecución.
En noviembre de 2024, en respuesta parlamentaria remitida a través de formaciones como Soria Ya, la Junta de Castilla y León defendía que las obras no habían estado detenidas en ningún momento y fijaba su finalización en febrero de 2025. Sin embargo, la situación actual ha reabierto las críticas sobre el grado de cumplimiento de esos compromisos.
Desde Ahora Decide se sostiene que el proyecto acumula ya un retraso estructural de nueve años desde su anuncio formal, con múltiples cambios de ubicación, modificaciones presupuestarias y revisiones del proyecto inicial, que han ido dilatando su ejecución efectiva en el tiempo.
El origen del centro cívico se remonta a los primeros planteamientos municipales de 2014, cuando ya se propuso habilitar un edificio municipal en desuso en la cuesta de San Vicente. Posteriormente, en 2017, la Junta y el Ayuntamiento anunciaron un acuerdo para construir la primera infraestructura de este tipo en la ciudad, con una inversión prevista de 10 millones de euros. El proyecto volvió a redefinirse más tarde, trasladándose a la avenida Cardenal Cisneros y reduciendo su presupuesto inicial a 4 millones de euros.
En 2019 se firmó un nuevo protocolo entre administraciones que situaba la finalización del centro en 2021, un horizonte que tampoco se cumplió. Desde entonces, el proyecto ha quedado marcado por los retrasos sucesivos y por una ejecución que no ha logrado avanzar al ritmo anunciado en distintas fases.
El colectivo denunciante critica además lo que considera una falta de transparencia en la gestión del proyecto y acusa al Partido Popular de ofrecer explicaciones contradictorias en sede parlamentaria sobre el estado real de las obras. También cuestiona el incremento de costes derivado de los sucesivos modificados del proyecto, que, según denuncian, han contribuido a dilatar aún más los plazos.
Mientras tanto, Zamora sigue siendo la única capital de Castilla y León sin centro cívico, una carencia que, según recuerdan colectivos sociales y vecinales, limita la disponibilidad de espacios públicos para actividades culturales, asociativas y de participación ciudadana en la ciudad.