El campo de toda la provincia de Zamora ha vuelto a estar presente en una gran movilización en defensa del sector primario. Esta vez, en el corazón de Madrid, donde miles de agricultores y ganaderos se han manifestado contra los recortes de la Política Agraria Común (PAC) y el acuerdo con Mercosur.
Zamora, una de las provincias más vinculadas a la agricultura y la ganadería, ha querido visibilizar su preocupación con una impactante puesta en escena: hombres “crucificados” que representaban la agricultura, la pesca y la ganadería, simbolizando lo que, según los convocantes, podría ser el futuro del sector si prosperan las condiciones actuales de la nueva PAC y los acuerdos comerciales internacionales. Junto a ello, también se escenificó un “despacho” en el que no se hacía nada, una crítica directa a lo que consideran inacción política ante la situación que atraviesa el sector primario.
La protesta ha reunido a 2.500 personas, según la Delegación del Gobierno, y hasta 8.000, según los organizadores, además de 367 tractores distribuidos en cinco columnas que llegaron a la capital sin incidentes. Las marchas partieron desde Torrejón de la Calzada, Guadalajara, El Espinar, Robregordo y Arganda del Rey, convocadas por Unión de Uniones y la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes.
La movilización recorrió el centro de Madrid hasta situarse frente al Ministerio de Agricultura, donde los convocantes tenían previsto celebrar un acto reivindicativo y entregar sus peticiones a las autoridades competentes. Durante la protesta se escucharon mensajes contundentes: “Nos van a sustituir por una placa solar”, lamentaba uno de los participantes, mientras otro recordaba que “si el campo para, la ciudad no come”.
Zamora ya había demostrado su capacidad de movilización hace apenas una semana con una multitudinaria concentración en la ciudad. Ahora, sus agricultores y ganaderos han querido estar también en Madrid, defendiendo no solo el futuro del campo zamorano, sino el de todo el sector primario español.
Para muchos de los asistentes, Zamora representa en sí misma todos los puntos de España donde el campo es vida, empleo y sustento. Una reivindicación que, aseguran, no es solo por el presente del sector, sino por el bienestar de toda la sociedad.