La red hidrológica de la provincia vuelve a situarse bajo vigilancia este martes con seis avisos activos en distintos cauces, en un escenario marcado por el incremento de caudales tras las precipitaciones de las últimas jornadas y el arrastre acumulado del invierno. El máximo de este mes del Duero a su paso por Zamora fue de 1.083 metros cúbicos por segundo.
Los datos actualizados muestran situaciones desiguales en los principales ríos, con especial atención al Órbigo, que concentra los niveles más elevados.
📊 Situación a esta hora
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🔴 Río Órbigo — Manganeses de la Polvorosa
400 m³/s — tendencia estable -
🟠 Río Órbigo — Santa Cristina de la Polvorosa
360 m³/s — lectura de la mañana -
🟡 Río Duero — Toro
885 m³/s — estable -
🟡 Río Tera — Puebla de Sanabria
185 m³/s — tendencia ascendente -
🟡 Río Tera — Camarzana
207 m³/s — estable -
🟡 Río Tera — Mózar
223 m³/s — estable
⚠️ Se recomienda precaución en zonas próximas a los cauces.
Un escenario que no es aislado
El aumento de caudales en Zamora responde al patrón observado en toda la cuenca del Duero, donde las lluvias y el deshielo han obligado a activar avisos por riesgo de inundación en distintos episodios recientes. La Confederación Hidrográfica ha emitido decenas de alertas en el último año hidrológico en varios ríos de la provincia y del conjunto de la cuenca. En las últimas semanas, la vigilancia se ha intensificado por riesgo de avenidas y desbordamientos, con especial atención a cauces como el Órbigo, el Tera o el propio Duero, mientras el plan autonómico de inundaciones reforzaba el control sobre ríos y embalses ante posibles crecidas.
La evolución suele ser cambiante: episodios recientes han pasado de ausencia total de alertas a nuevas activaciones en cuestión de días, en función de la lluvia prevista y el arrastre de caudales aguas arriba.
El Órbigo, foco habitual de vigilancia
La experiencia demuestra que el Órbigo es uno de los puntos sensibles del mapa hidrológico provincial. Cuando entra en niveles de alerta, la vigilancia se extiende a todo el cauce porque la crecida se transmite aguas abajo, incrementando el riesgo en áreas próximas.
No es una situación inédita: el aumento de caudal por lluvias ha provocado en distintas ocasiones activación de avisos naranjas o amarillos en estos tramos, evidenciando su vulnerabilidad a episodios de avenidas.
Prudencia y seguimiento constante
Aunque la tendencia general en la cuenca apunta a cierta estabilización tras las borrascas recientes, el comportamiento sigue siendo irregular y con subidas puntuales en zonas bajas.
Por ello, autoridades y organismos de control insisten en evitar acercarse a márgenes inundables, extremar la precaución en desplazamientos y mantenerse informados mediante los sistemas de seguimiento en tiempo real.
La provincia mira al río — una vez más
El invierno hidrológico vuelve a recordar la relación directa entre territorio y agua. Zamora vive pendiente de sus cauces cada temporada, entre la necesidad de recursos y el riesgo de crecidas.
Hoy el mapa marca seis avisos.
Mañana puede ser distinto.
Pero la consigna sigue siendo la misma: vigilancia, prudencia y respeto al río.