Zamora Sí exige la dimisión del concejal de Deportes y eleva la presión política en el Ayuntamiento

La formación denuncia falta de rigor en la información trasladada a la ciudadanía y se suma al Partido Popular en la petición de responsabilidades
Manuel Alesander, Ayuntamiento de Zamora
photo_camera Manuel Alesander, Ayuntamiento de Zamora
 

El grupo municipal Zamora Sí ha solicitado la dimisión o el cese del concejal de Deportes del Ayuntamiento de Zamora, Manuel Alonso, tras las explicaciones ofrecidas sobre la presencia de legionella en parte de las instalaciones de la piscina de Los Almendros, un episodio que ha abierto un nuevo frente político en el Consistorio. 

La formación considera que las declaraciones realizadas en rueda de prensa por el edil evidencian una falta de coordinación entre la empresa gestora, los servicios técnicos y la propia Concejalía, una circunstancia que, a su juicio, resulta “injustificable” al tratarse de un asunto vinculado directamente con la salud pública.

El foco de la crítica se sitúa especialmente en el cambio de relato institucional. Zamora Sí recuerda que el pasado 9 de abril el concejal negó de forma tajante cualquier incidencia, calificando de “rumores infundados” las informaciones que circulaban y asegurando que no existía riesgo para los usuarios. Sin embargo, las explicaciones posteriores sitúan el origen del problema en el mes de marzo, cuando ya se había detectado un positivo, lo que desmonta la versión inicial y apunta a una gestión deficiente de la información.

Desde la formación insisten en que no cuestionan la actuación técnica ni el control sanitario aplicado, ya que la incidencia se ha localizado en el sistema de agua caliente sanitaria, pero sí consideran “grave” el mensaje trasladado a la ciudadanía en un primer momento.

El portavoz municipal, Eloy Tomé, ha sido contundente al afirmar que “se trasladó a la ciudadanía un mensaje sin el rigor necesario” y ha añadido que “con la salud de la gente no se juega”, cuestionando la capacidad del concejal para asumir sus responsabilidades. En la misma línea, la concejala Rocío Ferrero ha subrayado que “si no disponía de toda la información, no debía haber salido a desmentir”, rechazando que la falta de coordinación pueda servir como justificación.

La polémica ha escalado en el ámbito político local, ya que Zamora Sí se convierte en el segundo grupo municipal en pedir responsabilidades, tras la petición formulada también por el Partido Popular, lo que incrementa la presión sobre el equipo de gobierno.

La formación insiste en que la responsabilidad institucional en la comunicación no puede diluirse y recalca que, en cuestiones sanitarias, deben primar la prudencia y el máximo rigor. A su juicio, lo ocurrido ha generado una falsa sensación de seguridad entre los usuarios y ha provocado una pérdida de confianza que no puede pasar desapercibida.

En este contexto, Zamora Sí considera que las explicaciones ofrecidas hasta ahora son insuficientes y defiende que la crisis no puede darse por cerrada sin una asunción clara de responsabilidades políticas, al tratarse de un asunto “de máxima gravedad” por su impacto directo en la salud de la ciudadanía.

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