El Ayuntamiento de Zamora ya dispone del proyecto modificado de las obras del Mercado de Abastos, un documento que marca un nuevo avance administrativo en la actuación de rehabilitación del histórico edificio y que permitirá iniciar ahora el proceso de supervisión técnica y contractual previo a la reanudación de los trabajos.
Así lo ha confirmado el concejal de Promoción Económica del Ayuntamiento de Zamora, David Gago, quien explicó que el modificado fue presentado oficialmente en la mañana de este miércoles por parte de la empresa adjudicataria y de la dirección facultativa de la obra.
Gago recordó que el pasado lunes todavía no existía notificación oficial sobre este trámite, aunque destacó que la entrega del documento supone “un paso importante” porque permite activar ya el trabajo de los distintos servicios municipales implicados, especialmente las áreas de Obras, Contratación y la Oficina de Supervisión de Proyectos.
El concejal señaló que el contenido del modificado responde en líneas generales a lo ya autorizado por el Ayuntamiento el pasado mes de enero, cuando se aprobó una modificación presupuestaria superior al 30% del contrato inicial. No obstante, advirtió de que ahora comienza un complejo proceso técnico y administrativo para revisar toda la documentación presentada.
Según explicó, el expediente incluye informes y memorias de gran volumen, con documentos que superan los 300 folios y que deberán ser analizados al detalle para comprobar mediciones, precios y la adecuación legal de las actuaciones previstas.
Además de la supervisión municipal, el proyecto necesitará nuevamente el visto bueno de la Comisión de Patrimonio de la Junta de Castilla y León. En este sentido, Gago confió en que el trámite sea más ágil que en ocasiones anteriores, ya que la revisión se centrará en verificar que el contenido del modificado coincide con lo previamente autorizado por Patrimonio.
Pese a la complejidad administrativa, el edil aseguró que el Ayuntamiento mantiene el horizonte de finalizar las obras a finales de 2026, aunque reconoció que los plazos dependerán del avance de todos los trámites pendientes.
“Esta obra va bien, va bastante bien”, defendió Gago, quien insistió en que, aunque los trabajos sobre el terreno estén suspendidos temporalmente, la actividad técnica no se ha detenido en ningún momento. Según detalló, durante estos meses se ha seguido trabajando desde el ámbito técnico y administrativo en la redacción del modificado, el ajuste de precios y la elaboración de las mediciones necesarias.
El concejal detalló además cuáles son las principales partidas económicas que justifican el incremento presupuestario de la actuación. La más importante corresponde a la nueva acometida eléctrica que deberá conectar la infraestructura desde las calles San Pablo y San Andrés hasta la plaza de Fernández Duro y la zona de Hacienda, donde se encuentra el transformador principal. Según indicó, esta actuación absorbe cerca de la mitad del presupuesto adicional contemplado en el modificado.
La segunda gran partida económica está relacionada con las modificaciones arqueológicas exigidas por la Comisión de Patrimonio de la Junta de Castilla y León y por la dirección técnica de la obra, adaptaciones que también han obligado a reformular parte del proyecto inicial.
Respecto a los problemas detectados en la cubierta del edificio, Gago explicó que el Ayuntamiento aún no dispone del informe definitivo de la dirección facultativa, aunque las primeras conclusiones apuntan cada vez con más fuerza a un problema relacionado con los materiales empleados y no con errores de diseño o de montaje.
El concejal quiso lanzar además un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía, asegurando que la reparación de la cubierta se realizará de manera paralela a la reanudación de las obras y que no supondrá ni nuevos retrasos ni un coste añadido para las arcas municipales.