El subdelegado del Gobierno en Zamora, Ángel Blanco, y el alcalde de la ciudad, Francisco Guarido, han vuelto a coincidir este martes en un encuentro en el que se han abordado diversas actuaciones urbanas en la capital zamorana, con especial atención a las obras en la Avenida Requejo.
El alcalde municipal ha reiterado varias veces que el Ayuntamiento no recepcionará la obra hasta que no se subsanen los desperfectos detectados, una posición que mantiene firme en defensa del correcto estado de la infraestructura antes de su aceptación definitiva.
En relación con estas actuaciones, Ángel Blanco ha explicado que existe planificación para abordar las reparaciones solicitadas por el Consistorio, aunque ha matizado que algunas intervenciones están sujetas a ajustes técnicos y coordinaciones entre administraciones.
El subdelegado ha señalado que, en el caso de otras actuaciones como las realizadas en la calle Cardenal Cisneros, se están introduciendo modificaciones, especialmente en el carril bici, tras distintas interpretaciones normativas que finalmente han sido consensuadas por los equipos técnicos implicados.
Asimismo, ha indicado que algunas de las obras previstas comenzarán el próximo lunes, aunque ha reconocido que ciertos trabajos se han retrasado por ajustes técnicos necesarios para su correcta ejecución.
Blanco también ha defendido la importancia de la mejora urbana integral, destacando que las intervenciones no solo buscan una mejora estructural, sino también una humanización del espacio público. En este sentido, ha señalado que aspectos como la vegetación o la estética urbana influyen en la percepción de las obras y deben ser tenidos en cuenta.
En el caso de la avenida Requejo, ha subrayado que se actuará sobre los sumideros en la zona peatonal, con el objetivo de evitar problemas de acumulación de agua y mejorar la accesibilidad, especialmente en una ciudad con una población envejecida.