El Ayuntamiento de Zamora ha dado este martes el primer paso para acometer la mayor actuación prevista en el Puente de Hierro en más de dos décadas. La Junta de Gobierno Local ha aprobado el proyecto de remodelación integral de esta infraestructura histórica, una intervención presupuestada en 4.390.312 euros, que el alcalde, Francisco Guarido, ha definido como una de las mayores inversiones licitadas durante sus mandatos y la que servirá para cerrar el actual periodo de gobierno municipal.
Acompañado por los concejales de Obras y Deportes, Pablo Novo y Manuel A. Alonso, respectivamente, Guarido explicó que la actuación responde al progresivo deterioro sufrido por el puente desde su última gran intervención, realizada en el año 2000, cuando el Ministerio transfirió la titularidad de la infraestructura al Ayuntamiento de Zamora.
"En estos 26 años ha tenido unos deterioros normales, pero al ser un puente de hierro las oscilaciones han ido a más, tanto en la estructura como en la pasarela", señaló el regidor.
La actuación contempla un plazo de ejecución de 18 meses, aunque todavía deberán completarse los trámites administrativos. El proyecto aprobado dará paso ahora a la elaboración de los pliegos de contratación y a la incorporación de los informes técnicos necesarios. La previsión municipal es aprobar el expediente completo en septiembre para sacar la obra a licitación entre octubre y noviembre, con el objetivo de que los trabajos puedan comenzar a partir de enero del próximo año.
Una obra compleja sin cerrar el puente
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es que el Puente de Hierro permanecerá abierto durante toda la ejecución de las obras, evitando el cierre total de una de las principales conexiones entre ambas márgenes del Duero.
Durante los trabajos se mantendrá un único carril para el tráfico rodado, regulado mediante semáforos, mientras que el segundo carril quedará reservado para el tránsito peatonal.
El alcalde reconoció que esta decisión complicará la ejecución y encarecerá notablemente el proyecto, pero defendió que era la única alternativa viable. "Todas las obras generan problemas, pero nos parecía imposible cortar completamente la circulación. Era imprescindible mantener al menos un carril abierto y garantizar también el paso de los peatones", explicó.
Guarido recordó además que, para los vehículos, existen alternativas por el Puente de los Poetas y el puente de la autovía de Salamanca, mientras que los peatones necesitan mantener una conexión directa entre ambos lados del río.
Protección del Duero y del patrimonio
El proyecto incorpora importantes medidas medioambientales y patrimoniales. El Ayuntamiento ya dispone de la autorización de la Confederación Hidrográfica del Duero y de los permisos de Patrimonio, ya que el Puente de Hierro está catalogado dentro del Plan General de Ordenación Urbana.
Para evitar cualquier afección al río durante la rehabilitación, toda la estructura será encapsulada mediante un sistema de protección exterior e interior que impedirá que restos de pintura, partículas metálicas o cualquier otro residuo puedan caer al Duero.
La actuación incluye el chorreo de agua a presión para eliminar completamente la pintura existente, el tratamiento anticorrosión de toda la estructura metálica y su posterior repintado.
Según explicó Guarido, estas exigencias ambientales son una de las razones que elevan el coste de la intervención. "La Confederación solo autoriza la obra garantizando que absolutamente nada caiga al río", subrayó.
Nueva pasarela de hormigón y mayor seguridad
Otro de los elementos que cambiará por completo será la actual pasarela peatonal. Así, el suelo de madera desaparecerá para dar paso a una plataforma de hormigón, mucho más resistente y con menores necesidades de mantenimiento. El alcalde recordó que desde su instalación hace más de dos décadas ha sido necesario sustituir periódicamente tablas y tornillería debido al desgaste.
Además, los trabajos permitirán adaptar la pasarela a la normativa vigente de seguridad, elevando los petos de protección hasta 1,10 metros de altura, la medida exigida para prevenir caídas en estructuras situadas a más de cinco metros sobre el terreno.
Descartada la cubierta de la pasarela
El Ayuntamiento también estudió la posibilidad de cubrir la pasarela peatonal, una propuesta planteada en distintas ocasiones por grupos políticos y ciudadanos. Sin embargo, la empresa redactora del proyecto descartó esta opción por motivos estructurales y patrimoniales.
Según explicó Guarido, incorporar una cubierta fija supondría alterar el equilibrio de una estructura construida hace 126 años, generando esfuerzos para los que el puente no fue diseñado. Además, cualquier elemento añadido chocaría con la protección patrimonial del inmueble, cuya ficha urbanística impide incorporar elementos ajenos a su configuración original.
Financiación íntegramente municipal
La inversión será asumida al cien por cien por el Ayuntamiento de Zamora, que incorporará los 4,4 millones de euros mediante una modificación presupuestaria prevista para el mes de septiembre.
Guarido defendió que la solidez económica de las cuentas municipales permite afrontar una inversión de esta envergadura utilizando los remanentes acumulados durante los últimos ejercicios. "Como hemos hecho una buena gestión económica durante estos años, podemos ahora rematar el mandato con estas grandes obras y utilizar los remanentes ahorrados", afirmó.
La remodelación del Puente de Hierro se convertirá así en la última gran obra del actual mandato municipal, una intervención destinada a garantizar la conservación de uno de los símbolos históricos de Zamora y a prolongar la vida útil de una infraestructura inaugurada en 1900, cuya rehabilitación integral no había vuelto a abordarse desde hace más de un cuarto de siglo.