El Pleno de la Diputación Provincial de Zamora celebrado este 9 de enero se abrió con un momento solemne que combinó el recuerdo a la política local y la memoria histórica de la provincia. La sesión comenzó con un minuto de silencio en honor a Manuel Antonio Santiago Sánchez, exdiputado provincial fallecido recientemente y figura destacada del PSOE en Sanabria-La Carballeda.
Santiago, nacido en 1967, ocupó un escaño en la Diputación durante cinco mandatos consecutivos entre 2003 y 2023, además de desempeñar responsabilidades en el Ayuntamiento de Puebla de Sanabria.
Tras este homenaje, la sesión recordó la tragedia de Ribadelago, ocurrida la madrugada del 9 de enero de 1959, cuando la rotura de la presa de Vega de Tera provocó la muerte de 144 personas y destruyó gran parte del casco urbano de la localidad sanabresa. La Diputación resaltó la importancia de mantener viva la memoria histórica de este episodio y su significado para toda la provincia.
El pleno se convirtió en un espacio donde política y memoria se entrelazaron, con un reconocimiento institucional tanto a un servidor público como a las víctimas de un capítulo histórico doloroso. Representantes de todos los grupos políticos coincidieron en resaltar el valor del respeto y la unidad institucional frente a los recuerdos y homenajes.