El presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez, ha respondido a las críticas del sindicato CSIF sobre la falta de personal en distintas instituciones, reconociendo que la provincia enfrenta un déficit de más de 500 funcionarios. Según Faúndez, esta situación se debe, en gran medida, al proceso de jubilaciones masivas que afecta a todas las administraciones.
El presidente provincial explicó que la reposición de plazas depende de que se produzcan bajas efectivas y de la duración de los procesos selectivos, que en ocasiones se prolongan debido a recursos administrativos. “Hasta que no se produce una baja efectiva de un funcionario, no se puede reponer y los procesos son largos”, indicó.
Para hacer frente a esta situación, Faúndez anunció que la Diputación realizará “un esfuerzo tremendo” durante 2026 para estabilizar el mayor número posible de puestos de trabajo. Esto incluirá la convocatoria de oposiciones y la creación de bolsas de empleo, con el objetivo de cerrar el año con la plantilla lo más regularizada posible y garantizar la continuidad del servicio público en la provincia.
Faúndez subrayó que este problema no es exclusivo de la Diputación: “Todas las administraciones tenemos este problema, desde la Administración General del Estado y la autonómica hasta los propios ayuntamientos”. Aun así, aseguró que desde su equipo se están agilizando los procesos selectivos pendientes y que el objetivo es que, al finalizar el año, se estabilicen al máximo las plazas disponibles en la Diputación.