La Fundación ZamorArte celebró este jueves su gala anual, un acto en el que se expusieron los principales avances del último ejercicio, las líneas estratégicas de trabajo y los próximos proyectos de conservación patrimonial que desarrollará la entidad en la provincia de Zamora y en otros puntos de Castilla y León.
Durante la presentación, el obispo de Zamora, Fernando Valera, destacó el crecimiento de la fundación en su tercer año de actividad, subrayando la consolidación de su labor en la gestión del patrimonio eclesiástico. Valera recordó actuaciones recientes como la participación en la exposición de Las Edades del Hombre y la restauración de templos emblemáticos como la iglesia de La Magdalena, además de la colaboración con el proyecto Románico Atlántico.
El representante eclesiástico insistió en el volumen de trabajo desarrollado en la diócesis, que abarca cerca de 600 templos, y en la necesidad de continuar avanzando en su conservación y puesta en valor mediante proyectos de dinamización cultural y restauración progresiva.
En el ámbito institucional, el diputado de Turismo, Víctor López de la Parte, puso en valor el papel de ZamorArte en la conservación del patrimonio religioso de la provincia y su impacto económico. Destacó que la gestión de estos bienes contribuye a generar empleo y actividad en el territorio, además de reforzar la identidad cultural de Zamora. Asimismo, expresó su confianza en el desarrollo de los nuevos proyectos previstos por la fundación en los próximos meses.
Uno de los puntos centrales de la gala fue la presentación de las líneas estratégicas que guían el trabajo de la entidad, articuladas en siete ejes fundamentales: la conservación y salvaguarda del patrimonio como base del modelo; la planificación y priorización de intervenciones para pasar de la improvisación a la estrategia; la activación cultural y uso social del patrimonio para garantizar su utilidad; la difusión, educación y transmisión cultural para crear comunidad; la sostenibilidad económica y generación de recursos como herramienta de conservación; la colaboración institucional y el trabajo en red como principio de actuación conjunta; y la innovación, comunicación y posicionamiento público para dar visibilidad al patrimonio.
Estas líneas estratégicas se conciben como un sistema integrado que permite desarrollar un modelo de gestión patrimonial planificado, sostenible y compartido socialmente, orientado a garantizar la conservación a largo plazo.
En el plano económico, la fundación presentó un balance en el que los gastos ascendieron a 443.846 euros. Dentro de este apartado destacan los costes de conservación y suministros, con 363.690 euros, seguidos del personal laboral con 48.657 euros, la adquisición de bienes con 18.294 euros, la amortización del inmovilizado con 13.143 euros y los gastos de representación con 148 euros.
En cuanto a los ingresos, ZamorArte alcanzó un total de 541.894 euros. La principal fuente de financiación procede de subvenciones, con 335.749 euros, seguida de la recaudación por entradas de La Milla Románica, servicios de archivo, donativos, aportaciones de patronos con 30.000 euros y merchandising.
Durante la gala también se avanzaron los principales proyectos en marcha, entre los que destaca la firma del Plan Románico Atlántico junto a la Junta de Castilla y León e Iberdrola, considerado uno de los programas de restauración patrimonial más relevantes del país. Este acuerdo permitirá ampliar las intervenciones de la fundación a nuevas localidades, incluyendo actuaciones en la iglesia de San Cristóbal en Salamanca y en otro templo de Almenara de Tormes.
Asimismo, se continuará con la segunda fase de restauración de la iglesia de La Magdalena y con intervenciones en la iglesia de Santa María de Azogue, con una inversión global cercana a los 600.000 euros, consolidando así la expansión del modelo de gestión patrimonial impulsado por ZamorArte.