El alcalde de Zamora, Francisco Guarido, ha lanzado un llamado explícito a la «recomposición» de la izquierda española desde sus estructuras orgánicas y programáticas, tras una etapa que, en su opinión, ha llevado al espacio progresista a una fase de “irrelevancia política”.
En un mensaje difundido en su cuenta de Facebook, Guarido advierte de que el momento actual exige mirar hacia atrás solo para aprender, y no para replicar fórmulas que han demostrado ser insuficientes. Para el primer edil, la izquierda debe “volver a empezar” desde la base, reconstruyendo su organización y recuperando el contacto con sus valores fundacionales.
Recuperar estructura y voz propia
Guarido subraya que, a diferencia de otras épocas de efervescencia política —como la vivida en 2014 con el surgimiento de nuevos actores— hoy el desafío es reforzar lo que ya existe. Según él, el proyecto progresista no parte de cero: “Tenemos militantes, sedes abiertas, financiación de nuestros grupos municipales y actividad diaria. En fin, tenemos un partido”, afirmó.
El alcalde advierte contra prácticas que, en su opinión, han generado dispersión y debilitamiento: “Unidad a base de reparto de cargos no es el camino, y la retórica, tampoco”. Para Guarido, una izquierda fuerte exige una estructura estable, coherente y con siglas de prestigio, y un enfoque centrado en el medio plazo.
Empleo, trabajo y pensiones: pilares de un nuevo comienzo
En su reflexión, Guarido propone que el proyecto progresista recupere un programa claro y enfocado en las preocupaciones sociales más sentidas por la ciudadanía. Tres ejes deben ocupar el centro de la acción política, según el alcalde: empleo, trabajo y pensiones, descritos como “las tres patas del banco”. Sobre esa base, añadió, pueden articularse otras reivindicaciones compatibles con el ideario de la izquierda, como los derechos civiles, pero sin perder de vista lo fundamental.
Para Guarido, los mensajes deben ser sinceros, básicos y comprensibles, conectados con la vida cotidiana de las personas. “Llegar a los electores con mensajes sinceros, los de toda la vida en la izquierda”, escribió, advirtiendo que sin ese enfoque la izquierda se expone a quedar marginada electoralmente: “O eso o nos vamos en las generales al hoyo por los siglos de los siglos”.
En clave de futuro
Pasadas las elecciones autonómicas, en Izquierda Unida de Zamora sigue abierta la incógnita sobre quién sucederá a Francisco Guarido al frente de la lista electoral. La coalición aún no ha abordado oficialmente la cuestión, aunque el alcalde ha señalado que la decisión deberá adoptarse antes del verano.
Ayer mismo, en rueda de prensa junto al concejal de Obras, Pablo Novo, quien suena como posible sucesor, Guarido subrayó que “ahora procede establecer un proceso interno”, resaltando la importancia de definir con claridad los mecanismos de elección y garantizar la participación de la militancia.
Si bien no se adelantaron nombres oficialmente, la referencia a Novo apunta a un relevo que podría combinar continuidad y renovación, asegurando que la transición sea consensuada y reforzada desde la base del partido.