miércoles. 24.04.2024
Concha Velasco en el Teatro Principal de Zamora
Concha Velasco en el Teatro Principal de Zamora

Adiós a “la chica yeyé”. A la mujer que vivió toda su vida en un escenario. A la que nació en Valladolid, pero consideró Zamora su segunda casa; de donde es su padre y donde se encuentra su familia.

La actriz, cantante, bailarina y presentadora, Concha Velasco, ha fallecido este 2 de diciembre en Madrid a los 84 años, tras empeorar su salud en los últimos meses. Y es que, llevaba ya un tiempo viviendo en una residencia de mayores debido a los graves problemas de movilidad que sufría y también artrosis. Fue hace un año que la salud de la actriz se fue deteriorando hasta necesitar atención y cuidado las 24 horas.

Valía para todo. Estudió Danza Clásica y Española en Madrid, en el Conservatorio Nacional de los diez a los veinte años. Se estrenó como bailarina en el cuerpo de baile de la Ópera de La Coruña y en la compañía de Manolo Caracol como bailaora flamenca. Inició su carrera en el cine a los quince años en "La reina mora" (1954), a la que siguen numerosos título como "La fierecilla domada (1956)". Sin embargo, su consagración profesional llegó junto a Tony Leblanc, con el que rodó seis películas. 

En la época de la Transición, realizó papeles de corte más serio en películas como la coproducción "No encontré rosas para mi madre" (1973) con Gina Lollobrigida y Danielle Darrieux, Tormento (1974) o "Pim, pam, pum... ¡fuego!" (1975) de Pedro Olea. Su última aparición en el cine fue con "Malasaña 32" en 2020. Un año después, se despidió del escenario. Fue tanta su valía que en 2012 recibió, a toda su trayectoria cinematográfica, el premio Goya de Honor otorgado por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España.

Junto al cine, su mayor prestigio profesional lo consiguió en el teatro. Debutó en la revista "Ven y ven al Eslava" (1959) y realizó varias comedias más durante los 60, como "Los derechos de la mujer" (1962), "The boyfriend" (1962) o "Las que tienen que servir" (1962). En 2014 fue declarada miembro de honor de la Academia de las Artes Escénicas de España y recibió el Premio Nacional de Teatro el 23 de noviembre de 2016. 

También fue una cara muy conocida de la televisión; en enero de 2011 comenzó a presentar el programa de TVE "Cine de barrio". Su etapa al frente del programa finalizó en septiembre de 2020. Fue un símbolo, una mujer con garra, que luchó contra problemas de salud mental y también contra un cáncer linfático. Salió a delante con tesón y entereza. En septiembre de 2021 se retiró de los escenarios tras años cosechando numerosos éxitos. Hoy, la eterna "chica yeyé" seguirá actuando más allá de las estrellas.

Fallece “La chica yeyé”: de raíces zamoranas y con toda una vida sobre el escenario