Entre 1 y 10 euros: el mercadillo de los martes en Zamora ya huele a verano entre bañadores, gangas y paseos mañaneros

Los martes siguen teniendo un aroma especial en Zamora. El mercadillo del Alto de los Curas, junto a las pistas de tráfico, ha vuelto a convertirse esta mañana en uno de los puntos más concurridos de la capital, aunque los vendedores reconocen que la jornada se quedó algo corta de público para lo que esperaban en una mañana agradable y plenamente primaveral.
mercadillo zamora
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Con el verano asomando ya en el calendario y el buen tiempo acompañando desde primeras horas, muchos de los puestos comenzaron a cambiar el abrigo por el bañador. Las prendas ligeras, camisetas, vestidos frescos, ropa deportiva y artículos veraniegos ganaron protagonismo en un mercadillo donde las ofertas siguen siendo el principal reclamo para cientos de zamoranos.
Entre 1, 3, 5 y 10 euros podían encontrarse auténticas gangas. Desde bikinis y bañadores hasta calzado, ropa infantil o complementos para afrontar los próximos meses de calor. Un mercadillo que continúa siendo refugio para quienes buscan ahorrar y también para quienes disfrutan del ambiente cercano y popular de uno de los clásicos semanales de la ciudad.

Sin embargo, muchos comerciantes coincidían en la misma sensación: “la mañana ha estado floja”. El buen tiempo evitó el gran enemigo de este tipo de mercados, la lluvia, y la temperatura fue incluso perfecta para pasear, pero el “cajón” no terminó de llenarse como esperaban los vendedores. Algunos apuntaban al final de mes que ha venido antes de tiempo... otros al cambio de hábitos de compra y también a la competencia de internet y las grandes superficies.

Aun así, el mercadillo volvió a demostrar que sigue muy vivo. Más de 150 puestos —y en muchas jornadas superando ampliamente los 200— llenan de color, voces y movimiento esta zona del Alto de los Curas, convirtiendo cada martes en una pequeña tradición zamorana que resiste al paso del tiempo.
Porque más allá de comprar barato, el mercadillo también es conversación, paseo y rutina. Gente mayor mirando ropa, familias buscando precios imposibles, jóvenes rebuscando entre camisetas y vecinos que aprovechan para encontrarse y comentar la actualidad de la ciudad. Una postal muy zamorana que cambia con las estaciones y que este martes ya empezaba a desprender aroma a verano.

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