jueves. 25.04.2024
Placas fotovoltaicas. Fotografía de archivo
Placas fotovoltaicas. Fotografía de archivo

La veda electoral se ha abierto y parece ser que una de las presas a abatir es la Provincia de Zamora. Hace poco el Secretario de  Estado de Medio Ambiente advertía que la frase eólica sí, pero no así quiere decir en realidad eólica sí, pero no aquí sino allí, poniendo en entredicho la generosidad y solidaridad de provincias como las de Zamora que llevan décadas aportando recursos energéticos al conjunto de la nación a costa, precisamente, de quedar vacías.

En la misma línea, la ministra Teresa Ribera aseguraba no hace mucho que "es muy importante tener presente el territorio, a los vecinos, y no solamente los componentes ambientales", dando a entender que esos componentes ambientales se podían comprar con la aquiescencia de los vecinos y ofreciendo unas ventajas económicas a cambio. Compensaciones económicas ridículas como ha quedado evidente tras cien años de embalses hidroeléctricos.

En la misma línea, el Ministerio afirmaba como un factor a considerar (y aprovechar) para la instalación de proyectos de macro renovables “las bajas densidades de población en gran parte del territorio", lo cual supone una aceptación de que esa instalación va a mantener e incrementar la despoblación.

Ecologistas en Acción de Zamora denuncia que es impropio este desprecio al Medio Ambiente desde el Ministerio encargado de su defensa, así como la insolencia de este tipo de declaraciones. Tanto Ecologistas como otras organizaciones surgidas en la defensa del territorio luchan por el bien común, no sólo de un pueblo en concreto, comarca, o provincia. Que Tierra de Campos en Zamora se llene de placas solares no solo es una desgracia para Tierra de Campos sino para aquellos lugares que serán deforestados para producir los alimentos que Tierra de Campos va a dejar de producir, como puede ser la selva Amazónica, salvo que en este planeta la especie humana deje de comer, cosa improbable por ahora.

Así mismo, a Ecologistas en Acción de Zamora le preocupa, como es lógico, la pérdida de biodiversidad que se va a producir con la instalación de industrias macro renovables, un perjuicio que no sólo tiene consecuencias para la vida de los habitantes de la provincia de Zamora, con la consiguiente destrucción de patrimonio natural, sino que afecta negativamente al conjunto del planeta, y podría ser la puntilla al cambio climático en su sentido negativo, pues la fabricación de todos los elementos de la cadena productiva de las renovables necesita del empleo de enormes cantidades de energía fósil y la apertura de más y más minas para la extracción de materias primas, y su instalación conlleva una pérdida de vegetación y de suelo, factores fundamentales en la subida descontrolada de las temperaturas.

Ecologistas en Acción de Zamora cree que es vergonzoso e indigno el señalamiento de la España vaciada y en concreto de la Provincia de Zamora, más cuando uno de los proyectos estrella, el gaseoducto de gas natural que se camufla con la “utopía” del Hidrógeno ya coloca a Zamora en el centro de esa desfachatez, con el derivado extractivismo de todo tipo de recursos que el proyecto conlleva, entre los que cabe destacar el agua que tanto va a escasear y tanto se va a necesitar en un futuro.

Está claro que la provincia no está en venta, de manera que esa venta es inmoral y no correspondería a ningún organismo entregarla a una inmobiliaria industrial de megaproyectos de renovables, y más cuando detrás de esta venta se sitúan fondos de inversión de dudosas intenciones e involucrados en el negacionismo climático, por más que la propaganda verde se empeñe en defender justo lo contrario. Por último, Ecologistas en Acción de Zamora solicita verdad y dignidad, y que se deje de utilizar la provincia para una campaña electoral en ciernes.

Ecologistas en Acción de Zamora exige al Gobierno que deje de señalar la provincia como...