CCOO ha advertido hoy que la prueba piloto que Correos pretende implantar en la provincia no es un experimento aislado, sino la antesala de un cambio estructural diseñado a nivel estatal por la Presidencia y la Dirección de la empresa, con graves consecuencias laborales y para el servicio público.
El llamado “Nuevo Modelo Operativo” no busca eficiencia ni mejorar la prestación del servicio, sino ahorrar costes para mejorar las cuentas de la empresa. Afecta a casi 28.000 carteros y carteras y conllevará cierres de centros, traslados, cambios de localidad y recortes de empleo.
CCOO denuncia que estas pruebas piloto forman parte de un plan estatal oculto, estructurado en cinco fases. La primera etapa contempla 71 pruebas piloto en todo el país, de las cuales 6 se concentran en Castilla y León, incluyendo Zamora. “Bajo la coartada de fase experimental, el equipo de Pedro Saura está preparando la implantación de este modelo en las cerca de 2.500 carterías del país”, asegura el sindicato.
En Zamora, la prueba piloto afectará a las 10 carterías de la provincia, con impacto directo sobre 180 carteros/as. Este modelo alterará recorridos, turnos, centros de trabajo y condiciones laborales, y provocará desorden en la prestación del servicio postal público, con perjuicios para ciudadanos, empresas e instituciones.
Además, CCOO alerta de que esta reorganización puede generar un caos operativo, especialmente en un momento sensible por la preparación de los procesos de elecciones autonómicas que se avecinan.
Un modelo impuesto desde arriba
El sindicato denuncia que el Nuevo Modelo Operativo se está imponiendo de manera unilateral y opaca, sin negociación colectiva, sin documentación previa ni memoria justificativa, y sin evaluar sus efectos sobre el empleo, la salud laboral, la conciliación y la igualdad.
Entre sus medidas más polémicas destacan:
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Recorridos diarios variables impuestos por algoritmos.
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Normalización de la no cobertura de ausencias.
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Política de contratación “cero”, que traslada la carga de trabajo a la plantilla existente, agravando el ajuste de empleo.
“Esto no va de modernización ni de eficiencia, va de ahorro de costes, recorte de empleo y precarización del trabajo de reparto y del servicio público”, subraya CCOO, recordando que la reorganización incluye cierres de centros, traslados forzosos y cambios de turnos y jornada, especialmente hacia la tarde.
Impacto en la plantilla y en la ciudadanía
El sindicato advierte que este modelo provocará sobrecarga laboral insostenible, aumentando estrés, ansiedad y siniestralidad, y afectará directamente a la salud laboral de la plantilla.
Asimismo, la ciudadanía, las empresas y las instituciones verán deteriorarse la calidad del servicio postal público, con retrasos en el reparto, acumulación de correspondencia y pérdida de presencia territorial de Correos.
Exigencia de paralización y advertencia de movilización
CCOO exige:
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La paralización inmediata de todas las pruebas piloto.
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La apertura de una negociación estatal real.
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Demostrar que el modelo vigente de reparto es insuficiente antes de imponer cambios.
El sindicato recuerda que el modelo actual puede mejorarse siguiendo el Acuerdo Marco firmado en 2024, reforzando la plantilla con contratación suficiente y convocando la oferta de empleo público que Saura bloquea desde hace dos años. También reclama la puesta en marcha del Plan de Incentivos y la reducción de la jornada a 35 horas, compromisos pendientes de la empresa.
CCOO advierte que, si Pedro Saura persiste en imponer la reconversión sin negociación, se activarán vías judiciales y movilizaciones sindicales, ante los riesgos para el empleo, el servicio postal público y el funcionamiento del reparto hasta junio de 2027, en un contexto electoral sensible.