La Cofradía del Cencerro volvió a salir este sábado a las calles de Zamora para celebrar la festividad de San Antón, haciendo resonar el característico sonido de los cencerros y repartiendo las tradicionales roscas del santo por el centro de la ciudad. Ni la lluvia fue impedimento para que vecinos y visitantes disfrutaran de una tradición que suma ya más de seis décadas de historia en la capital zamorana.
La comitiva partió desde la Plaza de Alemania, acompañada este año por la entrada de dos nuevos “biches”. El recorrido estuvo amenizado por los gaiteros de Soria, que pusieron la banda sonora a una celebración en la que las melodías tradicionales resonaron entre las calles empedradas, llenando de ambiente festivo el corazón de Zamora a pesar del temporal.
Fundada en 1962 por Ángel Centeno, la Cofradía del Cencerro se ha consolidado como uno de los grandes emblemas culturales de la ciudad. Cada año, la agrupación reivindica el espíritu festivo y el amor por las costumbres populares, llevando a cada rincón el eco de los cencerros y la alegría de una celebración que combina historia y folclore.
Más de sesenta años después de su creación, la Cofradía sigue siendo un símbolo de identidad y cultura local, recordando que las tradiciones no solo se celebran, sino que se viven, se sienten y se transmiten de generación en generación.