La precampaña electoral en Castilla y León vivió este miércoles una de sus citas más multitudinarias en Zamora, donde el presidente nacional de Vox, Santiago Abascal, y el candidato a la Presidencia de la Junta, Carlos Pollán, congregaron a cientos de asistentes. El encuentro, marcado por las críticas al Gobierno central y a la gestión autonómica del Partido Popular, puso el foco en la situación demográfica, económica y social de la provincia zamorana.
Desde el inicio de su intervención, Abascal agradeció la asistencia y subrayó el ambiente de afluencia que obligó a parte del público a seguir el acto desde el exterior del recinto. A su juicio, el lleno registrado es “un excelente síntoma de lo que está pasando en Castilla y León y en toda España”, vinculándolo con lo que calificó como un creciente deseo de cambio político.
El líder nacional de Vox quiso además destacar su vinculación personal con la ciudad al recordar que uno de sus abuelos nació en Zamora, lo que, aseguró, le hacía sentirse “un poco más en casa” durante su visita. En su discurso, apeló directamente a la movilización de simpatizantes y votantes, animándoles a convencer a familiares y conocidos de cara a los próximos comicios autonómicos.
Abascal enmarcó las elecciones como algo más que una cita ordinaria con las urnas, describiéndolas como un momento “existencial” para España. Durante su intervención cargó duramente contra el Ejecutivo central, al que acusó de corrupción, de mentir sobre pactos y leyes y de impulsar políticas que, en su opinión, perjudican a autónomos, agricultores y ganaderos. También centró parte de su discurso en la inmigración y en la gestión de ayudas sociales, defendiendo la prioridad para los españoles.
La candidata de Vox por Zamora, María Luisa Cabezas, situó el debate en los problemas concretos de la provincia. Criticó la gestión de la Junta de Castilla y León y habló de “ineficacia” en infraestructuras como la carretera CL-122, que calificó de vía “mortal” tras varios accidentes en los últimos años.
Cabezas recordó además los incendios forestales que han afectado gravemente a la provincia, reclamando más prevención durante todo el año, limpieza de montes y apoyo a la ganadería extensiva. Reivindicó el respaldo al sector primario frente a la burocracia y los costes crecientes, así como medidas para facilitar el acceso a la vivienda a los jóvenes zamoranos, priorizando —según defendió— a las familias de la provincia en las ayudas públicas.
El candidato a la Junta, Carlos Pollán, puso el acento en el paralelismo entre Zamora y León, su provincia de origen, aludiendo al abandono que, a su juicio, han sufrido durante décadas de bipartidismo. Elogió el trabajo de la representación zamorana en las Cortes autonómicas y aseguró que la formación está recorriendo todas las provincias con un mensaje que, afirmó, “ilusiona” y genera esperanza.
Pollán criticó tanto al Partido Popular como al Partido Socialista, acusándolos de compartir políticas en materias como memoria histórica o transición ecológica. Señaló el envejecimiento de la población zamorana y la falta de determinadas infraestructuras como ejemplos del retraso acumulado. También se comprometió a respaldar al comercio local, al campo y a los jóvenes para evitar que tengan que marcharse fuera de la provincia en busca de oportunidades.