El Ayuntamiento de Toro ha impulsado una reunión estratégica con bodegas del municipio y el Consejo Regulador de la Denominación de Origen (DO) Toro para analizar de forma conjunta el posible impacto de las plantas de biogás en el territorio, especialmente sobre el sector del vino, considerado el principal motor económico y cultural de la localidad.
El encuentro, celebrado en la sede consistorial, estuvo presidido por el alcalde, Carlos Rodríguez, junto al concejal de Medio Ambiente, Javier Valdespina, y el secretario de la DO Toro, Consejo Regulador de la Denominación de Origen Toro, Rubén Gil. También participaron representantes de bodegas y de la Ruta del Vino de Toro.
La reunión se planteó como un espacio de diálogo entre administración y sector vitivinícola para abordar las inquietudes surgidas ante la posible implantación de estas instalaciones industriales en el entorno del municipio.
Los asistentes coincidieron en señalar varios riesgos potenciales derivados de las plantas de biogás, entre ellos la posible contaminación de acuíferos, la emisión de malos olores, el incremento del tráfico de vehículos pesados y la posible degradación del suelo agrícola, elementos especialmente sensibles en una zona fuertemente vinculada a la producción vitivinícola.
El alcalde calificó la situación como “compleja” y subrayó la necesidad de mantener la unidad institucional y sectorial: “Necesitamos la unión de todos. Esta es solo la primera de una serie de reuniones con sectores estratégicos del municipio”, señaló.
Desde el Ayuntamiento de Toro se ha reafirmado el compromiso de garantizar que cualquier proyecto industrial que se desarrolle en el término municipal sea compatible con la sostenibilidad medioambiental y con la protección del viñedo, considerado un elemento identitario esencial de la ciudad y de su economía.