La Guardia Civil, a través de la Agrupación de Tráfico, ha reforzado su labor de vigilancia e investigación en las carreteras de la provincia de Zamora tras un siniestro vial ocurrido la pasada semana en la carretera autonómica ZA-324, en el tramo comprendido entre Ricobayo y Portugal, con el objetivo de reducir la siniestralidad y garantizar la seguridad vial.
El accidente tuvo lugar en el kilómetro 20 de la citada vía, donde se produjo una colisión entre dos vehículos que dejó a los ocupantes de uno de ellos con heridas leves y daños materiales de escasa consideración. Sin embargo, uno de los implicados abandonó el lugar del siniestro, lo que activó la intervención del Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) del Subsector de Zamora.
Los agentes iniciaron una investigación para esclarecer lo ocurrido, recabando testimonios de los afectados y datos iniciales sobre el vehículo implicado, incluyendo marca, modelo, dirección de huida y características del conductor. Gracias a estas diligencias, el conductor que se ausentó del lugar fue finalmente identificado.
Posteriormente, se llevó a cabo una inspección técnico-ocular del vehículo, donde se hallaron indicios que confirmaron su implicación en el accidente. Las investigaciones también determinaron que el conductor circulaba bajo los efectos de bebidas alcohólicas y realizaba una conducción temeraria, generando un grave riesgo para el resto de usuarios de la vía.
Como resultado, se instruyeron diligencias por varios presuntos delitos contra la seguridad vial, entre ellos conducción bajo la influencia del alcohol, conducción temeraria y abandono del lugar del siniestro. El caso ha sido remitido al Juzgado de Instrucción de Zamora para su correspondiente tramitación judicial.
El Código Penal contempla para estos hechos penas que pueden incluir prisión, multas, trabajos en beneficio de la comunidad y la retirada del permiso de conducción durante varios años, en función de la gravedad de los delitos cometidos.
Desde la Guardia Civil se recuerda la obligación legal de permanecer en el lugar de un accidente hasta la llegada de los servicios de emergencia, así como la importancia de facilitar todos los datos necesarios a los implicados para agilizar la gestión del siniestro.
Asimismo, se insiste en la utilidad de los canales de colaboración ciudadana, como el teléfono 062 y la aplicación móvil ALERTCOPS, que permiten comunicar incidencias de forma rápida, discreta y eficaz, además de recibir avisos de seguridad en tiempo real.