El otro frente del incendio de Fermoselle: miles de manos unidas para que la tragedia fuera menor

Guardia Civil, UME, BRIF, bomberos, sanitarios, Cruz Roja, voluntarios y vecinos han levantado una cadena de ayuda que demuestra que Sayago no está solo
FERMO JUEVES 26_37
photo_camera FERMO JUEVES 26_37
El incendio de Fermoselle ha dejado miedo, evacuaciones, carreteras cortadas, campos arrasados y pueblos enteros pendientes del viento. Pero también ha mostrado la otra cara de una emergencia: la de cientos de personas trabajando juntas para evitar que la desgracia fuera todavía mayor.

Cuando las llamas amenazaron viviendas, cultivos, explotaciones y núcleos urbanos, la respuesta no llegó desde un único uniforme ni desde una sola administración. Llegó desde muchos lugares, con vehículos distintos, acentos diferentes y una misma voluntad: proteger a los demás.

En la carretera, en los montes, en los centros de evacuación, en las cocinas, en los autobuses y a las puertas de las casas hubo personas que dieron un paso al frente cuando Sayago más las necesitaba.

La Guardia Civil, en primera línea

La Guardia Civil ha asumido una de las tareas más difíciles durante toda la emergencia.

Sus agentes han estado en los accesos a los pueblos, en las carreteras cortadas, en los desalojos y junto a vecinos que no sabían si podrían regresar a sus viviendas. Han regulado el tráfico, cerrado vías amenazadas por las llamas y acompañado evacuaciones en momentos de enorme tensión.

Detrás de cada orden de abandonar una casa hay una situación humana complicada. Personas mayores que no quieren marcharse, vecinos preocupados por sus animales, familias que pretenden regresar a buscar pertenencias y ciudadanos nerviosos ante la incertidumbre.

FERMO JUEVES 26_33
FERMO JUEVES 26_33

Los agentes han tenido que garantizar la seguridad sin olvidar la cercanía. Explicar, convencer, tranquilizar y actuar con rapidez cuando el fuego no permitía perder un minuto.

Su presencia también ha servido para proteger los pueblos desalojados y evitar accesos que pudieran poner en peligro tanto a particulares como a los propios equipos de emergencia.

La UME, cuando el incendio supera todos los límites

La Unidad Militar de Emergencias llegó para reforzar un dispositivo enfrentado a un fuego de dimensiones extraordinarias.

Sus efectivos han aportado vehículos, maquinaria, experiencia y capacidad de trabajo en condiciones extremas. Allí donde la noche, el humo y la orografía complicaban las labores, los militares se integraron en un operativo que necesitaba todas las manos disponibles.

FERMO JUEVES 26_30
FERMO JUEVES 26_30

La UME representa esa última línea de respuesta que se activa cuando una emergencia amenaza a la población y supera la capacidad ordinaria de los medios desplegados.

Pero detrás de las siglas hay personas que trabajan durante horas entre humo, calor y cansancio. Personas que dejan atrás a sus familias para proteger las casas y las familias de otros.

BRIF y bomberos forestales, cuerpo a cuerpo contra las llamas

Las brigadas de refuerzo contra incendios forestales han vuelto a demostrar por qué su trabajo resulta imprescindible.

Los integrantes de las BRIF se enfrentan al fuego desde dentro, trabajando sobre terrenos difíciles, laderas, barrancos y zonas a las que no siempre pueden acceder los vehículos. Lo hacen con herramientas manuales, fuego técnico y una resistencia física y mental que pocas profesiones exigen.

Junto a ellas han trabajado bomberos forestales de diferentes procedencias, incluidos efectivos serbios y de Cantabria, además de otros equipos llegados para reforzar el dispositivo.

No importa el lugar de origen cuando el monte arde. En la línea de fuego todos forman parte del mismo equipo.

FERMO JUEVES 26_34
FERMO JUEVES 26_34

También han participado voluntarios procedentes de Cádiz, sumándose a una movilización que ha superado fronteras provinciales e incluso nacionales.

Los bomberos de la Diputación y los equipos de emergencia

Los parques de bomberos de la Diputación de Zamora han participado en una intervención que no se limitaba al monte.

Había que proteger viviendas, explotaciones, gasolineras, instalaciones y accesos a los pueblos. Había que responder a reproducciones, anticiparse a los cambios del viento y mantenerse preparados ante cualquier emergencia dentro de la propia emergencia.

FERMOSELLE FUEGO SAYAGO _20
FERMOSELLE FUEGO SAYAGO _20

A ellos se han unido agentes medioambientales, técnicos, celadores, Protección Civil, personal sanitario, operadores de emergencias y trabajadores de distintos servicios públicos.

El incendio ha necesitado coordinación constante. Cada llamada, cada aviso y cada cambio en la dirección del fuego podía obligar a modificar rutas, trasladar medios o evacuar una nueva zona.

Cruz Roja, refugio cuando se pierde la normalidad

La Cruz Roja ha vuelto a estar donde siempre aparece cuando una emergencia obliga a las personas a dejarlo todo.

En los centros habilitados para los evacuados ha prestado atención, alimentos, agua, mantas y apoyo a quienes llegaban sin saber cuánto tiempo permanecerían fuera de sus casas.

La evacuación no termina cuando alguien sube a un autobús. Hay que atender sus necesidades, localizar medicación, ayudar a personas dependientes, organizar camas y acompañar a quienes atraviesan momentos de angustia.

Albergue Bermillo (6)
Albergue Bermillo (6)

En estas situaciones, una botella de agua, una conversación tranquila o una mano sobre el hombro también forman parte de la respuesta de emergencia.

Autobuses para sacar a cientos de personas

Los responsables y conductores de las empresas de autobuses de la provincia han desarrollado una labor esencial.

Cuando hubo que desalojar catorce localidades y trasladar a más de 800 personas, hicieron falta vehículos, conductores disponibles y rutas organizadas a contrarreloj.

Los autobuses se convirtieron durante horas en la frontera entre el peligro y la seguridad.

incendio Fermoselle _7
incendio Fermoselle _7

Sus profesionales entraron en pueblos amenazados para recoger a vecinos, muchos de ellos mayores, y trasladarlos hasta Bermillo, Fermoselle o los centros habilitados en Zamora.

No fue un servicio ordinario. Fue una operación de evacuación en un escenario cambiante, con carreteras cortadas y un incendio capaz de modificar su dirección en pocos minutos.

La cocina solidaria de José Andrés

En medio de una emergencia también hay que comer.

Los miembros de la cocina solidaria vinculada a José Andrés han colaborado para que evacuados, voluntarios y trabajadores del operativo pudieran recibir alimentación durante jornadas interminables.

Preparar y distribuir cientos de raciones en una situación como esta exige logística, materias primas, transporte y muchas horas de trabajo.

Mientras unos combatían las llamas, otros encendían fogones para sostenerlos.

FERMO JUEVES 26_68
FERMO JUEVES 26_68

La ayuda alimentaria puede parecer secundaria frente a los medios aéreos o las autobombas, pero resulta fundamental cuando el dispositivo se prolonga durante días y miles de personas ven alterada su vida cotidiana.

Los jóvenes que decidieron quedarse

Entre las imágenes más poderosas de esta emergencia se encuentran las de los jóvenes que se quedaron en sus pueblos para ayudar a defender viviendas, fincas y cultivos.

No todos podían ni debían permanecer en las zonas amenazadas, y las instrucciones de los responsables de emergencias siempre deben respetarse. Pero muchos vecinos colaboraron allí donde se les permitió hacerlo, aportando tractores, cubas, herramientas y su conocimiento del terreno.

Conocen cada camino, cada cortina, cada pozo y cada acceso.

FERMOSELLE FUEGO SAYAGO _43
FERMOSELLE FUEGO SAYAGO _43

Saben dónde puede girar un vehículo pesado y qué pista conduce a una finca aislada. Ese conocimiento local ha resultado de enorme valor para los profesionales desplazados desde otros territorios.

Los pueblos no fueron simples espectadores. Se organizaron y ayudaron con todo lo que tenían.

Sayago ayudó a Sayago

La solidaridad llegó desde todas las localidades cercanas.

Hubo vecinos que abrieron sus casas, establecimientos que ofrecieron comida y bebida, asociaciones que recogieron productos y personas que se presentaron voluntariamente para colaborar en lo que fuera necesario.

Unos llevaron agua. Otros ayudaron a trasladar animales. Algunos ofrecieron camas y muchos preguntaron simplemente qué podían hacer.

El incendio no entendió de términos municipales. La ayuda tampoco.

Fermoselle, Fariza, Bermillo y el resto de localidades afectadas han sentido el respaldo de toda la comarca y de una provincia que conoce demasiado bien lo que significa mirar al horizonte y ver avanzar una columna de humo.

Un contingente enorme frente a una desgracia inmensa

Resulta imposible nombrar a todas las personas que han participado.

Siempre quedará alguien fuera de una relación: trabajadores municipales, personal de residencias, sanitarios, policías locales, agricultores, ganaderos, hosteleros, asociaciones, empresas y ciudadanos anónimos.

Pero todos forman parte de la misma historia.

La del Guardia Civil que permaneció horas en un cruce. La del brigadista que entró en una ladera en llamas. La del conductor que evacuó a personas mayores. La del voluntario que preparó bocadillos. La del joven que acercó agua con su tractor. La del sanitario que atendió a quien sufrió una crisis de ansiedad.

Son pequeños gestos dentro de una operación gigantesca.

Cuando todo arde, queda la gente

El incendio de Fermoselle ha destruido naturaleza, cultivos, recuerdos y proyectos.

Pero no ha podido destruir la solidaridad.

Frente a las llamas apareció una cadena humana formada por profesionales, voluntarios y vecinos. Personas distintas, procedentes de lugares distintos, trabajando juntas para que nadie se quedara atrás.

La emergencia todavía no ha terminado y quedará mucho por hacer. Habrá que ayudar a regresar, valorar daños, reconstruir explotaciones y acompañar a quienes lo hayan perdido todo.

Pero Sayago ya ha demostrado algo importante.

Cuando el fuego quiso separar pueblos, la ayuda los unió.

Y cuando todo parecía arder, quedaron las personas.

incendio Fermoselle
incendio Fermoselle

Comentarios
Más en Sucesos