Dos años y medio de prisión y 250.000 euros de indemnización para el pastor de Roales del Pan por la muerte de una joven atacada por sus perros

El pastor dueños de los perros en la sala del Juzgado de lo Penal
El Juzgado de lo Penal de Zamora ha impuesto una condena de dos años y medio de prisión y el pago de 250.000 euros de indemnización al propietario de los perros implicados en el ataque mortal a una joven en un camino rural entre Roales del Pan y La Hiniesta, tras un proceso judicial en el que se han valorado testimonios vecinales e informes técnicos sobre la tenencia y control de los animales

El Juzgado de lo Penal de Zamora ha dictado sentencia en el caso por la muerte de una joven de Roales del Pan, fallecida tras el ataque de varios perros en un camino rural entre Roales y La Hiniesta. La resolución judicial condena al propietario de los animales a dos años y medio de prisión y al pago de 250.000 euros de indemnización, en línea con lo solicitado por la acusación particular.

El fallo se produce tras la celebración del juicio oral, en el que la Fiscalía mantuvo una petición de dos años y medio de cárcel, mientras que la acusación particular elevó su solicitud hasta los cuatro años de prisión, además de la indemnización económica que finalmente ha sido fijada por el tribunal.

Durante la vista declararon una veintena de testigos, en su mayoría vecinos de Roales del Pan y La Hiniesta, que relataron distintos episodios previos relacionados con la presencia de perros sueltos en la zona. Sus testimonios describieron situaciones reiteradas de alarma en caminos rurales de uso habitual, en los que algunos residentes aseguraron haber modificado sus recorridos por precaución ante el riesgo percibido.

En el proceso también intervinieron distintos perfiles técnicos, entre ellos una perita forense, que confirmó la agresividad de los mastines, la veterinaria vinculada a la explotación del acusado y varios agentes de la Guardia Civil, encargados de la investigación. Sus declaraciones aportaron elementos clave sobre el control de los animales y las actuaciones realizadas tras el ataque.

El procedimiento queda así visto para sentencia firme, tras un proceso judicial en el que han quedado incorporados tanto los testimonios vecinales como los informes técnicos recabados durante la investigación.