El incendio forestal de Fermoselle, que esta misma mañana descendía al nivel 1 de peligrosidad (IGR 1), ha registrado durante la tarde de este sábado una reactivación en las inmediaciones de Mámoles, dentro del término municipal de Fermoselle, obligando a movilizar medios aéreos y terrestres para evitar que las llamas vuelvan a ganar intensidad.
Según testigos presentes en la zona, la reactivación se ha producido en torno a las 16.00 horas, coincidiendo con un episodio de viento muy fuerte y temperaturas cercanas a los 36 grados, unas condiciones que favorecen la propagación del fuego y complican las tareas de extinción.
El nuevo foco se encuentra en una zona de difícil acceso, situada en un hoyo, lo que ha hecho necesaria la intervención de helicópteros para descargar agua sobre el incendio. También trabajan en el lugar brigadas helitransportadas (BRIF) de la Junta de Castilla y León y otros medios de extinción.
Desde distintos puntos de la comarca podía observarse una importante columna de humo, aunque los testigos destacan que predominaba el humo blanco, un indicio habitual de que los medios aéreos y terrestres están actuando sobre el fuego mediante descargas de agua.
Pese a que la situación parecía estar bajo control durante la mañana, el fuerte viento ha vuelto a generar preocupación entre los vecinos de la zona, conscientes de que el incendio continúa activo y de que cualquier cambio en las condiciones meteorológicas puede favorecer nuevas reproducciones.
Los equipos de extinción permanecen trabajando intensamente para consolidar el perímetro y evitar que esta reactivación se convierta en un nuevo frente de grandes dimensiones.
Por el momento, no consta que esta reproducción del incendio haya obligado a adoptar nuevas medidas de protección para la población, aunque la evolución del foco dependerá en buena medida de la intensidad del viento durante las próximas horas.
El incendio forestal declarado el pasado 29 de julio en Fermoselle continúa activo, pero este sábado ha dado un nuevo paso hacia su control. La Junta de Castilla y León ha rebajado esta mañana el operativo de Índice de Gravedad Potencial (IGR) 2 a IGR 1, una decisión que confirma la mejora de la situación tras varios días marcados por evacuaciones, carreteras cortadas y un amplio despliegue de medios de extinción.
La reducción del nivel de gravedad llega apenas unas horas después de que todos los vecinos desalojados pudieran regresar a sus viviendas, quedaran desactivados los centros de evacuación y se reabrieran todas las carreteras afectadas. La comarca de Sayago comienza así a recuperar la normalidad, aunque el incendio sigue oficialmente activo y bajo vigilancia.
Un incendio más estabilizado
Según la última actualización oficial, el fuego permanece activo desde las 13:05 horas del 29 de julio y la causa continúa en investigación.
El dispositivo de extinción ha reducido considerablemente su tamaño conforme ha mejorado la evolución del incendio. Durante los momentos más críticos llegaron a movilizarse 161 efectivos, entre ellos 23 técnicos, 47 agentes medioambientales y numerosos medios terrestres y aéreos.
En la actualidad trabajan sobre el terreno 30 medios, integrados por: 3 técnicos. 4 agentes medioambientales.7 cuadrillas terrestres. 6 autobombas. 2 bulldózeres. 8 medios de apoyo.
La reducción del operativo refleja la estabilización del perímetro, aunque los equipos continúan vigilando posibles puntos calientes y actuando para evitar reproducciones.
Todas las carreteras permanecen abiertas.
Tras varios días de incertidumbre, las familias han podido regresar a sus casas, mientras agricultores y ganaderos comienzan a evaluar el impacto que las llamas han dejado sobre explotaciones, cultivos y montes.
Una nueva etapa tras la emergencia
La disminución del nivel de gravedad supone un cambio importante en la gestión de la emergencia, pero no significa que el incendio esté extinguido.
Los trabajos se centran ahora en consolidar el perímetro, asegurar las zonas afectadas y evitar reactivaciones que puedan producirse por las altas temperaturas, el viento o la vegetación aún humeante.
Mientras tanto, comienza otra fase igualmente compleja: la valoración de los daños ambientales, agrícolas y económicos que deja uno de los incendios más importantes registrados este verano en la provincia de Zamora.
Sayago empieza a respirar
Durante cuatro días, la comarca ha permanecido pendiente de cada parte oficial, de la dirección del viento y del avance de las llamas. La rebaja a IGR 1 confirma que la situación evoluciona favorablemente y permite mirar con mayor optimismo hacia la recuperación.
Aunque todavía queda trabajo para dar el incendio por extinguido, la normalidad regresa poco a poco a Fermoselle y al resto de municipios afectados. El regreso de los vecinos, la reapertura de las comunicaciones y la reducción del operativo marcan el comienzo de una nueva etapa en la que la prioridad será asegurar el terreno y afrontar la recuperación de una comarca profundamente golpeada por el fuego.