La localidad sanabresa de Robleda-Cervantes ha registrado la temperatura mínima de la provincia de Zamora durante la madrugada de este miércoles, cuando los termómetros descendieron hasta los 10,5 grados a las 4:20 horas, según los registros meteorológicos.
Este notable descenso de las temperaturas llega después de varios días marcados por el intenso calor y apenas unas horas después del episodio de lluvias y tormentas que afectó a buena parte de la provincia durante la jornada del martes.
Las precipitaciones dejaron diversas incidencias e, incluso, contribuyeron a complicar algunos incendios declarados en la provincia. Sin embargo, también trajeron consigo una bajada de las temperaturas nocturnas que permitió disfrutar de un ambiente mucho más fresco que el de noches anteriores.
Tras varias jornadas en las que muchas localidades zamoranas no bajaron de los 20 grados, dando lugar a las conocidas noches tropicales, la madrugada de este miércoles ha supuesto un alivio para muchos vecinos, especialmente en las comarcas del noroeste provincial, donde el aire más fresco se ha dejado notar con intensidad.
No obstante, este respiro tendrá una duración limitada. A medida que avance la jornada, el cielo permanecerá mayoritariamente despejado y el sol volverá a ganar protagonismo, favoreciendo un rápido ascenso de las temperaturas.
Las previsiones apuntan a que las máximas volverán a situarse cerca de los 36 grados en distintos puntos de la provincia, por lo que se recomienda extremar las precauciones durante las horas centrales del día, mantenerse bien hidratado y evitar la exposición prolongada al sol, especialmente en el caso de personas mayores, niños y colectivos vulnerables.