Zamora en Pie carga contra la CHD por autorizar macroproyectos con alto consumo de agua

Carteles contra las plantas de biogás en la sede de la CHD
La protesta de colectivos sociales pone el foco en autorizaciones vinculadas a hidrógeno verde, macrogranjas y biogás en una provincia que denuncia presión sobre acuíferos y recursos hídricos

La gestión del agua en la cuenca del Duero ha vuelto a situarse en el centro del debate público en Zamora. Colectivos sociales agrupados en la plataforma Zamora en Pie han elevado el tono contra la Confederación Hidrográfica del Duero, a la que acusan de facilitar la implantación de macroproyectos energéticos y agroindustriales con elevado consumo de agua en un territorio que consideran especialmente sensible por la situación de sus acuíferos y la fragilidad demográfica del medio rural.

Las críticas se producen en un contexto en el que el debate sobre el modelo de desarrollo territorial se entrelaza con la transición energética, la presión sobre los recursos naturales y el futuro de amplias zonas de la provincia. Para estos colectivos, la cuestión ya no se limita al impacto paisajístico o a la ocupación de suelo, sino que se concentra en el agua como recurso estratégico.

Uno de los principales focos de controversia se localiza en el entorno de Coreses, donde está proyectada una planta de hidrógeno verde. Según las denuncias difundidas por Zamora en Pie, el proyecto implicaría el uso de importantes volúmenes de agua procedentes del abastecimiento municipal, además de la evacuación de aguas residuales al sistema local de saneamiento. Los colectivos sostienen que la capacidad de depuración de estas instalaciones no estaría plenamente operativa, lo que, a su juicio, abre interrogantes sobre la sostenibilidad real de la iniciativa.

Junto a ello, las organizaciones críticas sitúan también el foco sobre la proliferación de macrogranjas y proyectos agroindustriales de gran escala. Alertan de que este tipo de instalaciones conlleva un consumo continuado de agua y una elevada producción de residuos orgánicos, lo que podría afectar tanto a la calidad de los acuíferos como a la capacidad natural de recarga hídrica del territorio.

A este escenario se suma el crecimiento de proyectos vinculados al biogás, presentados como una vía de valorización de residuos ganaderos y agrícolas. Sin embargo, los colectivos advierten sobre el manejo del digestato, subproducto resultante de este proceso, y sobre el riesgo de que su gestión pueda tener repercusiones sobre el suelo agrícola y las masas de agua subterránea.

El núcleo de la crítica se dirige directamente a la Confederación Hidrográfica del Duero. Desde la plataforma se cuestiona que el organismo encargado de la protección y gestión de la cuenca esté autorizando o avalando usos intensivos del agua en un contexto que consideran de creciente estrés hídrico, especialmente en comarcas rurales donde la disponibilidad de recursos condiciona el futuro económico, agrícola y demográfico.

Para los colectivos movilizados, la preocupación no responde únicamente a proyectos concretos, sino a una tendencia acumulativa. La suma de plantas energéticas, explotaciones ganaderas de gran tamaño y nuevas instalaciones industriales es vista como un cambio de escala en la presión sobre un recurso que consideran limitado y cada vez más tensionado.

En paralelo a estas denuncias, Zamora en Pie ha convocado una movilización bajo el lema “En defensa de nuestra vida en Zamora”, prevista para el próximo 10 de mayo en la Plaza de Viriato. La concentración pretende visualizar el rechazo social a la expansión de este tipo de proyectos y reclamar una mayor protección de los recursos naturales de la provincia.

La convocatoria llega en un momento de creciente sensibilidad social en torno al agua del Duero, a la planificación de usos hídricos y al equilibrio entre desarrollo industrial y sostenibilidad ambiental. El conflicto, que hasta hace poco se planteaba en términos de oportunidad económica, empieza a reformularse en Zamora como una discusión de fondo sobre los límites ecológicos del territorio y sobre quién decide el destino de uno de sus recursos más estratégicos.