La venta ambulante sostiene el medio rural de Zamora con 52 servicios que acercan productos básicos a decenas de pueblos

La Diputación de Zamora destaca el papel clave de la venta ambulante para garantizar el acceso a alimentos y servicios esenciales en una provincia marcada por el envejecimiento de la población, la dispersión geográfica y la desaparición progresiva del comercio tradicional.

Feria del Pimiento en Benavente _16
photo_camera Feria del Pimiento en Benavente _16

La venta ambulante se ha convertido en una herramienta fundamental para garantizar el acceso a bienes y servicios básicos en numerosos municipios de la provincia de Zamora. En un territorio caracterizado por la dispersión de la población y el envejecimiento demográfico, esta actividad permite que cientos de vecinos puedan adquirir productos esenciales sin necesidad de desplazarse a otras localidades.

Un análisis elaborado por el Servicio de Fondos Europeos, Emprendimiento e Igualdad de la Diputación de Zamora ha identificado un total de 52 actividades de venta ambulante repartidas por las distintas comarcas zamoranas, una red que contribuye a mantener la calidad de vida de los habitantes del medio rural y a reforzar la cohesión territorial.

La alimentación concentra más del 75% de los servicios ambulantes

Los datos reflejan que la mayor parte de la actividad está vinculada directamente al abastecimiento diario de la población. De las 52 iniciativas registradas, 10 corresponden a panaderías y confiterías, otras 10 a pescaderías ambulantes, mientras que 8 ofrecen servicios de frutería y otras 8 funcionan como supermercados o establecimientos de alimentación general.

Además, la provincia cuenta con 6 actividades dedicadas a la venta de ropa y textiles, 3 carnicerías ambulantes, 2 negocios especializados en calzado y artículos de cuero, así como otros servicios relacionados con farmacia y óptica, combustibles, bazar y productos especializados.

Estos datos evidencian que más de tres cuartas partes de la oferta ambulante existente en Zamora está relacionada con la alimentación y los productos básicos, desempeñando un papel esencial en el abastecimiento cotidiano de muchos municipios.

Servicios adaptados a las necesidades de cada localidad

La frecuencia con la que estos servicios llegan a los pueblos varía en función del tipo de actividad y de las características de cada territorio. Las panaderías ambulantes son las que presentan una mayor continuidad, alcanzando diariamente numerosos municipios de la provincia.

En total, siete actividades prestan servicio todos los días, garantizando el acceso permanente a productos de consumo habitual. A ellas se suman otros negocios que operan varios días por semana, especialmente en sectores como la alimentación, la fruta o el pescado.

El estudio también identifica cinco servicios semanales, uno de carácter quincenal, dos mensuales, cuatro esporádicos, uno bajo demanda y otro que funciona exclusivamente durante los meses de verano.

La fórmula predominante es la realización de rutas periódicas adaptadas a las necesidades de cada localidad. Sin embargo, el informe señala que algunos productos frescos o perecederos solo llegan una o dos veces por semana, una frecuencia que en determinados casos puede resultar insuficiente para cubrir todas las necesidades de la población residente.

Presencia en prácticamente todas las comarcas de Zamora

La implantación territorial de la venta ambulante alcanza prácticamente a toda la provincia. Entre las comarcas con mayor número de actividades destacan Tierra de Campos, con 16 servicios identificados, seguida de Benavente y su entorno, con 10 actividades, y Sanabria, donde se han contabilizado 7 servicios.

También cuentan con una presencia destacada Tierra del Vino, con 5 actividades, y el Alfoz de Toro, con 4 servicios, además de otras zonas como Tierra de Alba, Tera y Los Valles o Tierra del Pan, donde la oferta ambulante mantiene una presencia estable.

Esta distribución demuestra la capacidad de adaptación del sector a las necesidades específicas de cada comarca y su contribución a garantizar la igualdad de acceso a bienes y servicios en todo el territorio provincial.

Una labor social esencial para combatir el aislamiento

Más allá de su importancia económica, la venta ambulante desempeña una función social de gran relevancia. Para muchas personas mayores que viven en municipios con escasos servicios o que presentan dificultades de movilidad, estos profesionales constituyen la principal vía de acceso a alimentos frescos, productos básicos y determinados servicios especializados.

Además, cada una de estas rutas favorece la actividad en los pueblos, ayuda a mantener la autonomía personal de los vecinos y genera espacios de relación social especialmente valiosos en localidades con una elevada tasa de envejecimiento.

Una oportunidad para generar actividad económica en el medio rural

El informe también pone de relieve el potencial de la venta ambulante como fórmula de emprendimiento vinculada a las necesidades actuales del territorio. La desaparición progresiva de establecimientos permanentes en muchas localidades abre nuevas oportunidades para profesionales capaces de ofrecer servicios flexibles y adaptados a la realidad rural.

La experiencia de la provincia demuestra que existe una demanda real de estos servicios de proximidad y que la venta ambulante continúa siendo una actividad con capacidad para generar empleo, mantener actividad económica y mejorar la calidad de vida de la población rural.

Desde la Diputación de Zamora destacan que seguirán trabajando para analizar esta realidad y apoyar iniciativas que contribuyan a mantener vivos los pueblos, garantizar la igualdad de oportunidades y reforzar la cohesión territorial en toda la provincia.

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