España llega al final de julio con una reserva de agua notablemente superior a la de los últimos años, aunque el calor, la ausencia de precipitaciones y el incremento del consumo comienzan a dejar su huella en los embalses.
A fecha de 27 de julio de 2026, los pantanos españoles almacenan 39.985 hectómetros cúbicos, lo que representa el 71,35% de su capacidad total, fijada en 56.043 hectómetros cúbicos.
La fotografía general sigue siendo positiva. En la misma semana de 2025, las reservas se situaban en 37.544 hectómetros cúbicos, equivalentes al 66,99%. España conserva, por tanto, 2.441 hectómetros cúbicos más que hace un año.
La diferencia resulta todavía mayor frente a la media de la última década, situada en 31.010 hectómetros cúbicos y un 55,33% de ocupación. Actualmente hay casi 9.000 hectómetros cúbicos más que el promedio de los últimos diez años.
Sin embargo, la tendencia semanal es claramente descendente. En apenas siete días, los embalses españoles han perdido 1.127 hectómetros cúbicos, un descenso de 2,01 puntos porcentuales que confirma la entrada en la fase de mayor consumo y evaporación del verano.
El Duero, al 71,04%, pierde 315 hectómetros cúbicos
La cuenca del Duero, de la que depende buena parte de la provincia de Zamora, almacena actualmente 5.401 hectómetros cúbicos de una capacidad total de 7.602. El porcentaje se sitúa en el 71,04%, prácticamente en línea con la media nacional.
No obstante, es una de las cuencas que más agua ha perdido durante la última semana: 315 hectómetros cúbicos, equivalentes a una caída del 4,14%.
Solo la cuenca del Ebro, con una reducción de 262 hectómetros cúbicos, presenta también una pérdida especialmente significativa en términos absolutos, aunque el descenso registrado en el Duero resulta porcentualmente mayor.
La cuenca del Guadiana permanece al 77,43%, el Guadalquivir al 78,06%, el Tajo al 65,93% y el Miño-Sil al 72,31%. Por encima del 80% aparecen Guadalete-Barbate, con un 81,53%, las cuencas internas de Cataluña, con un 82,72%, y las cuencas internas del País Vasco, con un 85,71%.
En el extremo contrario se mantiene la cuenca del Segura, aunque sus reservas alcanzan el 55,79%, mientras que el Júcar se sitúa en el 59,73%.
Zamora conserva el 66,04% de su capacidad
Los embalses de la provincia de Zamora almacenan 1.167 hectómetros cúbicos de una capacidad conjunta de 1.767, lo que representa un nivel de ocupación del 66,04%.
La provincia ha perdido 65 hectómetros cúbicos durante la última semana, un descenso de 3,68 puntos porcentuales. Zamora se encuentra por debajo de la media nacional y también por debajo del conjunto de la cuenca del Duero.
La comparación anual presenta una imagen menos favorable que la nacional. En la misma semana de 2025, los pantanos zamoranos almacenaban 1.228 hectómetros cúbicos y se encontraban al 69,50%. Actualmente hay, por tanto, 61 hectómetros cúbicos menos que hace un año.
Aun así, la situación supera la media de la última década. El promedio para estas fechas es de 1.101 hectómetros cúbicos y un 62,33%, por lo que Zamora mantiene 66 hectómetros cúbicos más que la referencia de los últimos diez años.
Ricobayo pierde 61 hectómetros cúbicos en una semana
La mayor parte de la caída provincial se concentra en el embalse de Ricobayo, el de mayor capacidad de Zamora. Sus reservas se sitúan en 739 hectómetros cúbicos de un máximo de 1.145, aproximadamente el 64,5%.
Durante la última semana, Ricobayo ha perdido 61 hectómetros cúbicos, convirtiéndose en el tercer embalse español con mayor descenso, solo por detrás de Barrios de Luna, que pierde 92, y Valdecañas, con una reducción de 64.
Cernadilla almacena 123 hectómetros cúbicos de una capacidad de 255, lo que supone aproximadamente un 48,2%, después de perder diez hectómetros cúbicos.
Valparaíso se mantiene como uno de los pantanos zamoranos con mejor nivel, con 158 hectómetros cúbicos de una capacidad de 169, alrededor del 93,5%. Su reducción semanal ha sido de un hectómetro cúbico.
Villalcampo cuenta con 62 hectómetros cúbicos de un máximo de 66, cerca del 94%, y ha ganado seis hectómetros cúbicos durante la última semana.
El embalse de Nuestra Señora del Agavanzal también presenta un nivel elevado, con 34 hectómetros cúbicos de una capacidad de 36, aproximadamente el 94,4%, tras aumentar sus reservas en tres hectómetros cúbicos.
Castro almacena 23 de sus 27 hectómetros cúbicos posibles, cerca del 85,2%, mientras que San Sebastián se encuentra a la mitad de su capacidad, con 23 de 46 hectómetros cúbicos.
La situación más baja en términos porcentuales corresponde a Puente Porto, que conserva cinco hectómetros cúbicos de una capacidad de 23, aproximadamente el 21,7%.
Agua suficiente, pero sin margen para la despreocupación
El balance general permite afrontar agosto con una situación mucho más cómoda que la media de los últimos diez años. No existe, con estos datos, un escenario de alarma generalizada por falta de reservas.
Sin embargo, el descenso semanal resulta importante y demuestra que el agua almacenada comienza a reducirse con rapidez. El Duero ha perdido más de 300 hectómetros cúbicos en siete días y Zamora concentra buena parte de su descenso en Ricobayo.
El verano todavía tiene camino por delante. Las reservas son buenas, pero no infinitas. En una provincia marcada por el regadío, la producción hidroeléctrica, el abastecimiento y la conservación de sus ríos, los datos invitan a la tranquilidad, pero también a la responsabilidad.
Zamora mantiene más agua que la media histórica, aunque dispone de menos reservas que hace un año. Una fotografía suficientemente positiva para no dramatizar, pero lo bastante clara como para no caer en la confianza de pensar que el agua siempre estará ahí.