La Diputación de Zamora y la Junta de Castilla y León han dado este viernes el primer paso para poner en marcha un proyecto piloto destinado a paliar la falta de vivienda en el medio rural, mediante la rehabilitación de inmuebles de titularidad privada para destinarlos al alquiler.
El protocolo de colaboración, firmado esta mañana en la sala de Comisiones de la institución provincial, se concretará próximamente en un convenio entre ambas administraciones, momento en el que se conocerá la consignación presupuestaria y las condiciones de acceso a las ayudas. Por el momento, sí se ha confirmado que Diputación y Junta financiarán conjuntamente hasta el 50 % del coste de la rehabilitación de las viviendas que se acojan al programa.
El presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez, abrió el acto subrayando que el programa, denominado “Rehabitare privado”, nace para dar respuesta a una preocupación creciente en los municipios de la provincia: la escasez de viviendas disponibles para alquiler, un factor que dificulta la llegada de nuevos vecinos y trabajadores.
“Hay personas que quieren asentarse en el medio rural, pero no encuentran dónde vivir”, señaló.
Según explicó Faúndez, el futuro convenio tendrá una vigencia inicial de cuatro años, prorrogables por otros cuatro, y permitirá financiar hasta el 50 % del coste de la rehabilitación de viviendas privadas, con aportaciones conjuntas de ambas administraciones. A cambio, los propietarios deberán destinar los inmuebles rehabilitados al alquiler, con precios accesibles y preferencia para trabajadores que desarrollen su actividad en el medio rural.
El presidente provincial insistió en que se trata de un proyecto piloto que busca aprovechar el parque de vivienda privada existente, en muchos casos cerrado o en mal estado, como herramienta clave para combatir la despoblación.
“Este proyecto demuestra la preocupación real por la falta de vivienda en los pueblos, donde sí hay oportunidades, pero falta un elemento básico para fijar población”, afirmó.
Por su parte, el consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, destacó que esta iniciativa se suma a las líneas de actuación que la Junta mantiene activas para fomentar la rehabilitación de viviendas y el alquiler social, con especial atención a los jóvenes. En este contexto, recordó que en la provincia de Zamora existen actualmente 1.033 viviendas públicas, de las cuales 751 han sido vendidas como viviendas de promoción pública y 282 se mantienen en régimen de alquiler social.
El consejero aludió también a la necesidad de incrementar la oferta de vivienda tanto en Zamora capital como en Toro, ante el impacto que tendrá el nuevo cuartel militar de Monte la Reina y el aumento de población asociado a los futuros asentamientos. No obstante, evitó concretar avances sobre la propuesta del Ayuntamiento de Zamora para construir viviendas en suelo municipal.
Con este proyecto piloto, Diputación y Junta exploran una nueva fórmula de colaboración público-privada para generar vivienda en alquiler en el medio rural, apostando por la rehabilitación de inmuebles privados como vía para activar viviendas vacías y facilitar el asentamiento de población en los pueblos de la provincia.