¿Qué ocurre con el cloro en las piscinas de Zamora? Sanidad detectó 138 incidencias en 2025

El informe "Calidad de las Aguas de Recreo 2024" de la Junta revela 81 incumplimientos por exceso de desinfectante y otros 57 por defecto en las piscinas de la provincia
niños jugando en una piscina
photo_camera Adolescentes jugando en una piscina

No basta con que el agua parezca limpia. Detrás de cada piscina abierta al baño hay un exhaustivo control sanitario para comprobar que parámetros como el cloro o el pH se mantienen dentro de los límites establecidos. Y en ese examen, las piscinas de Zamora acumularon 138 incidencias relacionadas con los niveles de desinfectante durante la última campaña de inspección, según recoge el informe "Calidad de las Aguas de Recreo 2024" de la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León.

En concreto, los inspectores detectaron 81 incumplimientos por exceso de desinfectante y 57 por defecto de cloro libre residual, dos situaciones que, aunque tienen consecuencias distintas, obligan a actuar de inmediato para devolver el agua a los parámetros establecidos.

El exceso de cloro puede provocar irritación en la piel, los ojos o las vías respiratorias, especialmente en niños y personas sensibles. Por el contrario, un nivel insuficiente reduce la capacidad desinfectante del agua y favorece la proliferación de bacterias y otros microorganismos que pueden originar infecciones o problemas gastrointestinales.

Los datos forman parte del programa de vigilancia desarrollado por la Consejería de Sanidad, que durante la pasada campaña inspeccionó 89 piscinas de Zamora. A lo largo del año se realizaron 322 inspecciones, lo que supone una media de 3,62 visitas por instalación, además de 460 controles de cloro, 452 análisis de pH y 344 controles de turbidez, parámetros fundamentales para comprobar que el agua reúne las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

El informe correspondiente a 2025 también refleja que la mayor parte de las incidencias fueron solventadas sin necesidad de medidas más severas. 47 incumplimientos se corrigieron de forma inmediata, mientras que 13 fueron subsanados dentro del plazo concedido por los servicios de inspección.

No obstante, Zamora figura entre las pocas provincias de Castilla y León en las que fue necesario iniciar un procedimiento administrativo, ya que durante la campaña se registró una propuesta de expediente sancionador. Aunque se trata de un único caso, contrasta con otras provincias que no registraron ninguna propuesta de sanción.

Zamora cuenta con 89 piscinas censadas, una cifra inferior a provincias como León, Valladolid o Salamanca, pero suficiente para movilizar un importante dispositivo de control sanitario durante los meses de mayor afluencia de bañistas.

El informe de la Junta deja además una conclusión clara: las incidencias detectadas no significan que las piscinas fueran inseguras para el baño, sino que el sistema de inspección permitió localizar desviaciones en los parámetros de calidad del agua y exigir su corrección para mantener las condiciones sanitarias adecuadas durante toda la temporada.

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