miércoles. 17.04.2024

De un pequeño taller en El Cubo del Vino a la élite de la mecánica

La determinación y perseverancia de este zamorano lo han llevado a estar entre los cincuenta mejores mecánicos de España en una competición que este año ha batido récords con más de mil participantes

Con la mirada puesta en el futuro, se prepara para enfrentar la siguiente fase de la competición, donde los diez finalistas se reunirán en el icónico 'Circuito del Jarama'

Iván Martín en su taller en El Cubo del Vino. Imagen cedida
Iván Martín en su taller en El Cubo del Vino. Imagen cedida

En un rincón de El Cubo del Vino se encuentra un taller modesto pero lleno de talento y dedicación. Este centro, dirigido por el excepcional mecánico Iván Martín, es mucho más que un simple lugar de reparación de vehículos. Es el escenario donde los sueños se convierten en realidad y donde el trabajo duro y la pasión se fusionan para alcanzar las estrellas.

Iván Martín es un verdadero tesoro de la provincia de Zamora, un mecánico de oro que ha brillado en las competiciones más exigentes a nivel nacional. Con su destreza y habilidad, ha conquistado el corazón de su comunidad y ha llevado el nombre de la provincia a lo más alto del podio en dos ocasiones: como subcampeón de España en 2019 y medallista de bronce en el concurso nacional del MVP (Más Valioso Profesional del Taller) en 2021.

Ahora, se prepara para su próximo desafío: alcanzar la tan ansiada medalla de oro. Su determinación y perseverancia lo han llevado a estar entre los 50 mejores mecánicos de España en una competición que este año ha batido récords con más de mil participantes. Pero para él, estar entre los mejores ya es un sueño hecho realidad y "un orgullo".

Con la mirada puesta en el futuro, se prepara para enfrentar la siguiente fase de la competición, donde los diez finalistas se reunirán en el icónico 'Circuito del Jarama'. Su objetivo es claro: volver a la élite de los mecánicos españoles y dejar huella en cada prueba que se le presente.

Una competición que va más allá porque "para mi es muy bonito que se vea que en los pueblos también hay un buen nivel de profesionales, aunque tengamos que hacer en muchas ocasiones un esfuerzo un poco mayor en algunos aspectos pero siempre muy orgulloso de poder desempeñar mi trabajo en un sitio así".

Para este humilde mecánico, el camino hacia el éxito está lleno de emociones y desafíos. Y aunque el título de campeón sería el colofón perfecto a su carrera, para él, el verdadero premio es el viaje mismo y las personas que conoce en el camino.

De un pequeño taller en El Cubo del Vino a la élite de la mecánica