Palacios del Pan se moviliza contra un nuevo parque eólico

Otro episodio que permanece en la memoria colectiva ocurrió en el verano de 2021, cuando la compañía Iberdrola redujo los niveles del embalse por debajo de los mínimos recomendados, generando problemas de abastecimiento de agua
Palacios del Pan
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La localidad de Palacios del Pan se ha convertido en símbolo del malestar creciente en la denominada España vaciada. Sus vecinos han iniciado movilizaciones contra el nuevo parque eólico proyectado en el municipio, un proyecto que consideran insostenible y que, aseguran, pone en riesgo el futuro de toda la comarca.

El rechazo vecinal no es un hecho aislado, sino la continuación de una larga historia de decisiones controvertidas que, según denuncian, han condicionado negativamente su desarrollo. “Llegar a Palacios del Pan es comprobar cómo una mala gestión del territorio puede afectar a la vida de las personas”, señalan, aludiendo a la presencia de aerogeneradores, torres de alta tensión, transformadores eléctricos dentro del casco urbano y tierras fértiles anegadas.

Los habitantes del municipio denuncian que llevan décadas soportando infraestructuras energéticas que consideran peligrosas y perjudiciales. Entre sus principales preocupaciones destacan la existencia de subestaciones y centros transformadores de alta tensión ubicados junto a viviendas, algunos sin la protección adecuada, lo que, afirman, supone un riesgo para la salud.

La situación actual se suma a episodios históricos que han marcado profundamente a la localidad. En la década de 1930, la construcción de la presa de Ricobayo provocó la inundación de sus mejores tierras de cultivo y obligó a reconstruir el pueblo en una nueva ubicación. Más recientemente, en 2007, la instalación de un parque eólico en el paraje de El Sierro fue calificada por algunos vecinos como un “atentado ecológico”, al no traducirse en beneficios tangibles para la zona.

Otro episodio que permanece en la memoria colectiva ocurrió en el verano de 2021, cuando la compañía Iberdrola redujo los niveles del embalse por debajo de los mínimos recomendados, generando problemas de abastecimiento de agua. La movilización vecinal logró revertir la situación tras semanas de protestas.

Ahora, el nuevo proyecto eólico —con aerogeneradores de gran tamaño previstos cerca de los núcleos urbanos de Palacios del Pan y Andavías— ha reavivado el conflicto. Los vecinos alertan de posibles efectos negativos como el ruido constante, la contaminación lumínica, el impacto paisajístico, las afecciones a la fauna y el deterioro del entorno rural.

“Zamora siempre acaba acogiendo lo que otros territorios rechazan”, lamentan algunos afectados, que consideran que estas iniciativas benefician principalmente a grandes compañías mientras deterioran la calidad de vida en los pueblos.

Ante esta situación, los vecinos han iniciado una recogida de firmas y hacen un llamamiento a la ciudadanía para sumar apoyos a su causa. Defienden que su lucha representa no solo la defensa de su municipio, sino también la de un modelo de desarrollo rural más justo y sostenible.

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