La Diócesis de Zamora ha expresado su pesar por el cierre del convento de Nuestra Señora de la Asunción de Villalobos, tras la salida de la última religiosa el pasado 4 de abril, lo que ha supuesto la extinción de la comunidad de Clarisas que habitaba el monasterio.
Según ha informado la institución eclesiástica, esta decisión responde a procesos internos de reorganización de la orden, motivados por la avanzada edad de las religiosas y la falta de relevo vocacional, una realidad que está afectando a numerosas comunidades contemplativas.
Desde el Obispado se ha subrayado que, debido a la autonomía propia de la congregación, no ha sido posible intervenir en el proceso de cierre, que se ha desarrollado conforme a las normas internas de la orden.
El convento de la Asunción de Villalobos cuenta con una larga historia, ya que fue fundado en 1346 mediante bula del papa Clemente VI, a petición de los señores del lugar. A lo largo de los siglos, ha sido un referente de la vida contemplativa en la provincia, además de un espacio de oración y presencia espiritual en el medio rural.
Respecto al futuro del edificio, se recuerda que el convento pertenece a la propia congregación, por lo que cualquier decisión sobre su destino corresponderá exclusivamente a la misma. Mientras tanto, la vida litúrgica de la comunidad de Villalobos continuará desarrollándose en la iglesia parroquial, donde se seguirán celebrando los actos religiosos habituales con normalidad.