La provincia de Zamora cerró el mes de diciembre con 3.064 contratos registrados, según los últimos datos oficiales de empleo, en un contexto marcado por la actividad propia de la campaña navideña y el cierre del ejercicio económico. Pese al repunte puntual de la contratación ligado al comercio, la hostelería y los servicios, las cifras vuelven a evidenciar el peso estructural de la temporalidad en el mercado laboral zamorano.
Del total de contratos formalizados en el último mes del año, 849 fueron indefinidos, lo que supone algo menos del 28% del conjunto, frente a 2.215 contratos temporales, que concentraron la mayor parte de las nuevas altas. Una proporción que confirma una tendencia ya conocida en la provincia: la creación de empleo sigue apoyándose mayoritariamente en fórmulas de corta duración.
En términos comparativos, el volumen de contratos firmados en diciembre se sitúa por debajo de los registros de otros meses del año y refleja además un ligero descenso respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. Una evolución que los agentes sociales atribuyen tanto a la estacionalidad propia de estas fechas como a la cautela empresarial, en un contexto económico todavía marcado por la incertidumbre.
La distribución de las contrataciones vuelve a señalar al sector servicios como principal motor del empleo en la provincia, al concentrar la mayor parte de los nuevos contratos, especialmente en actividades vinculadas al consumo navideño y a las fechas festivas. Sin embargo, el cierre del año deja sobre la mesa un debate recurrente: la dificultad para consolidar empleo estable y de calidad en el tejido productivo zamorano.
Con estos datos, diciembre confirma su papel como mes de impulso coyuntural del empleo, pero también como reflejo de un mercado laboral que sigue dependiendo en gran medida de campañas puntuales y contratos temporales, una realidad especialmente significativa en una provincia con fuerte dispersión territorial y una estructura demográfica envejecida.