El fútbol será este 8 de agosto mucho más que una competición en Roales del Pan. El municipio zamorano celebrará la cuarta edición de su Torneo de Fútbol 7, una cita que reunirá a 160 niños de 13 equipos procedentes de distintos puntos de la provincia, pero cuyo objetivo va mucho más allá del deporte.
La iniciativa nació con una idea muy concreta: crear un espacio para que los niños hicieran amigos, convivieran y disfrutaran del pueblo en una localidad "dormitorio" donde el ritmo de vida ha reducido las relaciones entre los más pequeños.
Detrás del proyecto están Óscar Miranda y Juanjo Martín, vecinos de Roales del Pan y dos aficionados al fútbol que hace cuatro años decidieron poner en marcha este torneo al comprobar que muchos niños apenas se conocían pese a vivir en el mismo municipio.
"Me daba pena porque mis mejores recuerdos de infancia fueron en el pueblo y aquí los niños casi no salían porque no se conocían", explica Miranda. La transformación de Roales del Pan en una localidad residencial, donde muchas familias trabajan fuera y pasan gran parte del día lejos de casa, hacía que los menores apenas coincidieran fuera del colegio o de las actividades extraescolares.
Cuatro años después, los organizadores aseguran que ese propósito se ha cumplido. Los niños que comenzaron participando en las primeras ediciones mantienen hoy el contacto, intercambian mensajes por teléfono y aprovechan los fines de semana para reunirse en las pistas deportivas del pueblo.
"Ahora llega el sábado o el domingo y se llaman entre ellos para quedar. Incluso en invierno es normal ver 25, 30 o hasta 40 niños jugando al fútbol en las instalaciones de Roales", asegura orgulloso Óscar Miranda.
Un crecimiento constante
La respuesta ha ido creciendo edición tras edición. Si el primer año apenas participaron siete u ocho equipos, este verano serán trece conjuntos los que disputen la competición.
Los encuentros se celebrarán íntegramente durante la jornada del sábado utilizando los dos campos de fútbol de Roales del Pan, adaptados para albergar tres terrenos de juego de fútbol 7. La competición estará dividida en tres categorías, correspondientes a los nacidos entre 2013 y 2018, y contará con árbitros para dirigir todos los encuentros.
En total participarán alrededor de 160 niños, procedentes tanto de Zamora capital como de diferentes pueblos de la provincia, con equipos invitados de municipios cercanos como Valcabado, reforzando así el carácter comarcal del torneo.
Precisamente esa relación entre localidades es otro de los objetivos que persigue la organización. Los responsables consideran que estas jornadas deportivas ayudan a que los menores establezcan vínculos con niños de otros pueblos y que, cuando lleguen las fiestas patronales o futuras competiciones deportivas, ya exista una relación previa entre ellos.
Todos tienen premio
Uno de los rasgos que mejor define el espíritu del torneo es que ningún niño se marcha sin reconocimiento. La organización entrega medallas a todos los participantes, además de los correspondientes trofeos, porque el objetivo principal no es la competición sino la participación y la convivencia.
Una vez concluidos los partidos, todos los jugadores compartirán una comida preparada en las amplias zonas recreativas del municipio, aprovechando las barbacoas y los espacios habilitados junto a las instalaciones deportivas para convertir la jornada en una auténtica fiesta del deporte base.
El respaldo de las instituciones y el trabajo de los vecinos
Aunque el torneo ha ido creciendo cada verano, su éxito sigue descansando, sobre todo, en el esfuerzo de quienes dedican su tiempo de forma desinteresada.
La organización corre a cargo de Juanjo y Óscar, aunque alrededor de ellos se movilizan numerosos colaboradores. Padres, familiares y vecinos se implican en los preparativos, acondicionan las instalaciones, ayudan durante la competición y colaboran en todas las tareas necesarias para que la jornada transcurra con normalidad.
En los días previos no es extraño ver a vecinos pintando porterías, revisando los campos o preparando cada detalle para recibir a los equipos participantes. Un trabajo silencioso que convierte el torneo en una iniciativa de todo el pueblo.
La cita cuenta además con el apoyo de la Diputación de Zamora, que colabora con la organización del evento, y del Ayuntamiento de Roales del Pan, que cada año "colabora más" ante el éxito de la cita deportiva y que participa especialmente en la comida que se ofrece a todos los niños al finalizar la competición, este año con arroz a la zamorana y macarrones en el menú.
Mucho más que fútbol
Los organizadores tienen claro que el éxito del torneo no se mide únicamente por el número de equipos inscritos, sino por el ambiente que ha conseguido generar en el municipio.
El crecimiento, de siete equipos en la primera edición a trece en la actualidad, confirma la buena acogida de una propuesta que aspira a seguir aumentando en los próximos años. Pero, sobre todo, demuestra que el deporte puede convertirse en una herramienta para fortalecer la convivencia y recuperar la vida en los espacios públicos.
Ese era el objetivo cuando todo comenzó hace cuatro veranos y sigue siendo el mismo hoy: que los niños salgan de casa, ocupen los parques y los campos de fútbol, hagan amigos y encuentren en Roales del Pan un lugar donde crecer compartiendo mucho más que un balón.