miércoles. 19.06.2024
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Los incidentes en el campo

El partido transcurría sin incidentes hasta que, en el minuto 70, el árbitro decidió suspenderlo temporalmente debido a una invasión de campo por parte de la afición de Burganes. Tras 15 minutos de deliberaciones entre árbitros y delegados de ambos equipos, se decidió reanudar el partido.

Durante la segunda parte, el Burganes tuvo un intento de gol que fue anulado por fuera de juego, lo que provocó el enfado del delantero Erick. En su frustración, Erick cruzó el campo e insultó a Jonathan Marcos, delantero de Venialbo, quien no respondió y continuó jugando. Al final del partido, en un gesto de deportividad, Jonathan le dio la mano a Erick y le tocó la cabeza en señal de que los insultos habían sido una reacción pasajera. Erick, agradecido, recibió una camiseta de Venialbo de manos de Jonathan.

Gestos de Reconciliación

Esa misma noche, Erick envió un mensaje a Jonathan a través de Instagram pidiéndole disculpas por los insultos. Jonathan aceptó las disculpas y aseguró que no había ningún problema entre ellos. Sin embargo, al día siguiente, la sorpresa llegó cuando Jonathan Marcos fue sancionado con veinte partidos por un supuesto insulto racista, "chimpancé", que según uno de los linieres, había dirigido a Erick durante el encuentro.

Reclamaciones y apoyo mutuo

El acta del partido, firmada por el delegado de Venialbo, no reflejaba ningún incidente racista. Erick, reconociendo que nunca fue insultado de manera racista, solicitó a Futormes que se retirara la sanción a Jonathan y se le castigara a él por sus propios insultos. Sin embargo, la delegación de Futormes no atendió estas solicitudes y mantuvo la sanción.

El día de la final, el 26 de mayo, Jonathan Marcos fue a buscar a Erick a su casa en Bretocino para que asistieran juntos al partido. Ambos querían demostrar que no había ningún conflicto entre ellos. Se tomaron una foto juntos y la publicaron en Instagram, enfatizando su amistad y la falta de fundamento en las acusaciones de racismo.

Erick ha dejado claro que no ha recibido ningún insulto racista y que sus acciones han sido voluntarias, no coaccionadas. A pesar de esto, la sanción a Jonathan Marcos persiste, lo que ha llevado a considerar la presentación de una denuncia contra Futormes para limpiar el nombre de Jonathan y rectificar esta injusticia.

La situación destaca la necesidad de una revisión cuidadosa y justa de las acusaciones de racismo en el deporte, asegurando que se sancionen solo aquellos actos que realmente lo ameriten y evitando daños innecesarios a la reputación de los jugadores inocentes.

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