Las fiestas de San Pedro en Zamora refuerzan su identidad local con la contratación de más de 40 bandas de música de la ciudad y la provincia, una apuesta clara del Ayuntamiento de Zamora por un modelo festivo basado en la cultura de calle y el talento local frente a los grandes cachés de artistas nacionales.
Así lo ha explicado el concejal de Fiestas, David Gago, en unas declaraciones en las que ha defendido el rumbo de las próximas celebraciones de San Pedro, subrayando que el crecimiento de los precios de los grandes grupos y orquestas hace inviable competir con otros modelos de fiestas de ciudades de mayor tamaño.
Gago ha puesto ejemplos concretos para ilustrar la escalada de costes en los últimos años. En el caso del grupo Ultraligera, ha señalado que en su primera actuación en las fiestas de San Pedro 2024 cobró alrededor de 3.500 euros más impuestos, mientras que al año siguiente la cifra se elevó hasta los 11.000 euros, y en la actualidad las peticiones se sitúan “muy por encima de los 50.000 o 60.000 euros”. Una tendencia que, según el edil, se repite en numerosos artistas.
El concejal también ha citado el caso de actuaciones de gran formato en otros escenarios, como el de Leire Martínez en la Plaza Mayor, cuyo coste habría alcanzado los 117.000 euros por un único concierto. “No vamos a gastar esa cantidad en una hora y media”, ha afirmado, defendiendo que ese gasto supondría comprometer una parte muy relevante del presupuesto total de las fiestas.
En este contexto, el Ayuntamiento apuesta por un modelo alternativo: múltiples escenarios en el centro urbano, programación continua durante toda la semana y una fuerte presencia de grupos locales. Según Gago, montar infraestructuras como los escenarios principales de las fiestas puede situarse en torno a los 20.000 euros, lo que permite sostener una programación variada sin concentrar el presupuesto en pocos nombres de gran caché.
Uno de los pilares de esta estrategia es precisamente el impulso a las bandas locales, que superan las 40 formaciones contratadas para esta edición de San Pedro. Estas actuaciones se repartirán entre distintos espacios de la ciudad, con el objetivo de “llenar las plazas de música” y fomentar una participación más abierta y accesible para el público.
Gago ha defendido además que los intentos de trasladar parte de la programación a espacios de pago no han tenido el resultado esperado, ya que el público ha respondido mejor a la oferta gratuita y distribuida por el centro urbano. En su opinión, esto confirma la preferencia de los vecinos por unas fiestas más populares y participativas.
El concejal ha contrastado este modelo con el de otras ciudades de Castilla y León, como Valladolid o Salamanca, donde se concentran grandes conciertos en espacios cerrados o de pago. Frente a ello, Zamora mantiene una línea distinta: menos dependencia de grandes nombres y más protagonismo para la música en la calle.