Ferreras de Abajo ya cuenta los días para el inicio de sus fiestas patronales en honor a San Juan Bautista, una de las celebraciones más esperadas del año en la localidad y que volverá a reunir a vecinos, familiares y visitantes en torno a tres jornadas repletas de actividades para todas las edades.
La programación arrancará en la medianoche del 23 de junio con uno de los momentos más simbólicos de las fiestas. El tradicional chupinazo marcará oficialmente el comienzo de las celebraciones, dando paso al encendido de la hoguera de San Juan, una tradición profundamente arraigada que cada año congrega a numerosos asistentes. La noche continuará con un espectáculo de voodoo y una limonada popular para todos los presentes.
El día grande de las fiestas llegará el 24 de junio, festividad de San Juan Bautista. La jornada comenzará con un pasacalles a cargo de "Los Tomillicos", seguido de la recepción de autoridades en la Plaza del Ayuntamiento. Posteriormente se celebrará la misa solemne en honor al patrón de la localidad.
Tras los actos religiosos, el protagonismo será para la convivencia con un vino español en el Polideportivo Daniel Gullón. Ya por la tarde, los más pequeños podrán disfrutar de juegos infantiles, mientras que la cultura tradicional tendrá su espacio con la actuación del grupo de bailes regionales "La Rueca".
La música tomará el relevo durante la noche con la actuación del grupo "Los Desgraciaus" y, posteriormente, con una sesión de la macrodiscoteca Wild, encargada de prolongar la fiesta hasta altas horas de la madrugada.
Las celebraciones concluirán el 25 de junio con una misa en recuerdo de los difuntos de la localidad. La jornada continuará con actividades infantiles, incluyendo hinchables para los más pequeños, y culminará con una cena de hermandad abierta a todo el pueblo, uno de los actos más participativos y emotivos del programa festivo.
La última gran cita llegará con la actuación de una orquesta Media Luna que pondrá el broche musical a tres días de fiesta en los que Ferreras de Abajo volverá a mostrar su capacidad para mantener vivas sus tradiciones y fortalecer los lazos de convivencia entre vecinos y visitantes.