El barrio de Los Bloques volvió a salir este lunes a la calle para acompañar a San Lorenzo, patrón del barrio y de su parroquia, en uno de los actos más esperados y emotivos de unas fiestas que, un año más, han mantenido viva una tradición profundamente arraigada entre sus vecinos.
Tras varios días de actividades y después de la comida vecinal celbrada durante la jornada del domingo, el protagonismo quedó reservado este lunes para el Santo y para una procesión que sirve también como despedida de las fiestas.
A las 20:00 horas comenzaba la Eucaristía en honor a San Lorenzo y, poco después de las nueve de la noche, la imagen salía a las calles del barrio portada a hombros por los cofrades de la Hermandad de San Lorenzo.
Fieles, vecinos y devotos acompañaron al Santo durante todo el recorrido en una procesión que transcurrió con normalidad y que contó además con el acompañamiento musical de la Banda de Música Nacor Blanco, poniendo sonido a una tarde-noche marcada por la tradición y el sentimiento de barrio.
Un Santo que sigue siendo el corazón de Los Bloques
Las fiestas de Los Bloques mantienen desde hace años un carácter sencillo y eminentemente vecinal. Sin grandes artificios y adaptándose a los cambios y dificultades propias del paso del tiempo, San Lorenzo continúa ocupando el lugar central que le corresponde como patrón del barrio y de su parroquia. Desde don Lauro, pasando por Don Paco o Don Jesús Campos y ahora el sacerdote de La India, Sanjib Bishoy, el barrio obrero hoy multicultural ha puesto fin a la celebración de sus fiestas.
Una devoción que pasa de generación en generación y que este lunes volvió a quedar patente con la presencia de cientos de personas en las calles.
La festividad recuerda a San Lorenzo, mártir cristiano cuya tradición sitúa su muerte sobre una parrilla, una imagen inseparable de su iconografía y de una celebración que cada 10 de agosto vuelve a reunir a los vecinos.
Los Bloques, uno de los barrios más poblados y reconocibles de Zamora, volvieron así a demostrar que detrás de cada fiesta de barrio hay algo mucho más importante que un programa de actividades: hay recuerdos, encuentros entre vecinos y una identidad que se mantiene mientras haya alguien dispuesto a salir a la calle acompañando a su Santo.
Con el regreso de San Lorenzo a la iglesia se ponía el punto final.
Se apagan las fiestas, se despide al patrón y comienza de nuevo la espera.
Quedan ahora doce meses para volver a encontrarse alrededor de San Lorenzo y para que Los Bloques vuelvan a celebrar que siguen siendo, ante todo, barrio.