La industria cárnica concentra buena parte de las desviaciones detectadas por los controles oficiales de alimentos en Castilla y León. El último informe de la Consejería de Sanidad de la Junta, correspondiente al ejercicio 2025, pone el foco en un sector especialmente relevante para la economía agroalimentaria de la Comunidad y revela que los problemas de seguridad alimentaria no se localizan únicamente en el punto de venta: en el caso de la carne y sus derivados, la fase de fabricación y elaboración acumula más incumplimientos que los establecimientos minoristas.
Los controles oficiales analizan cuestiones que van desde la presencia de microorganismos patógenos hasta los alérgenos no declarados, los aditivos, las condiciones higiénicas o el correcto etiquetado de los productos que terminan llegando al consumidor.
En total, durante el pasado año se analizaron 3.036 muestras de alimentos en Castilla y León. De ellas, 45 presentaron alguna no conformidad, lo que supone una tasa de anomalías del 1,48 %.
Pero la distribución por sectores resulta especialmente llamativa.
Ocho de cada diez muestras no conformes corresponden a carne
De las 45 muestras que no cumplieron la normativa, 37 correspondieron al sector de carne y derivados, después de analizar 1.238 muestras.
Esto significa que el 82,2 % de todas las muestras no conformes detectadas en el programa de control oficial correspondieron a productos cárnicos, una proporción muy superior a la del resto de sectores.
A bastante distancia aparecen leche y derivados, con tres muestras no conformes de las 288 analizadas, y vegetales y derivados, también con tres incumplimientos sobre 297 muestras.
El resto de anomalías se repartieron entre comidas preparadas y cocinas centrales, con una muestra no conforme de 64, y pescados, moluscos bivalvos y derivados, con una sobre 125.
En cambio, hubo categorías en las que todas las muestras analizadas resultaron conformes, entre ellas los cereales y derivados, huevos y derivados, bebidas no alcohólicas, bebidas alcohólicas, helados, condimentos y especias, alimentos de alimentación especial y complementos alimenticios y aguas de bebida envasadas.
El problema aparece antes de que la carne llegue a la tienda
Uno de los datos más significativos del informe se encuentra en las auditorías de los sistemas de autocontrol APPCC, destinados a garantizar que las propias empresas identifican y controlan los riesgos para la seguridad de los alimentos.
En el conjunto de establecimientos alimentarios, los incumplimientos se concentran habitualmente en el comercio minorista. Sin embargo, la carne presenta un comportamiento diferente.
De los 439 incumplimientos de los sistemas de autocontrol detectados en el sector cárnico, 196 se localizaron en la fase de fabricante o elaborador, frente a los 156 registrados en establecimientos minoristas.
El resto correspondió a otros puntos de la cadena: 62 incumplimientos en mataderos y lonjas y otros establecimientos, 15 envasadores y 10 almacenistas distribuidores.
| Fase de la cadena | Incumplimientos |
|---|---|
| Fabricante/Elaborador | 196 |
| Minorista | 156 |
| Otros | 62 |
| Envasador | 15 |
| Almacenista distribuidor | 10 |
| Total | 439 |
El dato dibuja así un escenario diferente al del conjunto de la industria alimentaria: en los productos cárnicos, el mayor número de deficiencias de autocontrol se encuentra en la propia fase de elaboración.
Más problemas de higiene y manipulación
El informe también refleja cómo han evolucionado las infracciones detectadas en los establecimientos alimentarios de Castilla y León.
En términos generales, las anomalías aumentaron un 1,9 % respecto al año anterior, aunque no todos los tipos de incumplimiento siguieron la misma evolución.
Los problemas relacionados directamente con el producto, entre ellos determinados errores de etiquetado, experimentaron un descenso del 58,8 %.
En sentido contrario, crecieron los incumplimientos estructurales, relacionados con aspectos como la higiene o el mantenimiento de las instalaciones, que aumentaron un 15,3 %.
También se incrementaron un 11,6 % las infracciones de carácter operacional, vinculadas principalmente con la manipulación de los alimentos.
Listeria, el patógeno que vuelve a aparecer en los controles
Dentro de los análisis microbiológicos, la Listeria monocytogenes ocupa un lugar destacado. Durante 2025 se detectaron siete muestras positivas en Castilla y León.
En cambio, las 170 muestras analizadas para Salmonella spp. resultaron conformes, al igual que las diez muestras sometidas a controles de histamina y las seis analizadas para Cronobacter spp.
La vigilancia microbiológica resulta especialmente relevante en productos listos para el consumo y en determinados alimentos que pueden favorecer el crecimiento de microorganismos si no se mantienen unas condiciones adecuadas de elaboración, conservación y manipulación.
55 sanciones a la industria cárnica durante 2025
La actividad inspectora también se tradujo en expedientes sancionadores. En el caso de carne y derivados se formularon 66 propuestas de expediente durante el ejercicio y finalmente se impusieron 55 sanciones.
La cifra supone el 14,9 % de las 370 sanciones tramitadas en el conjunto de las industrias alimentarias de Castilla y León.
No obstante, el sector cárnico no es el que acumula más sanciones. Por delante se encuentran comidas preparadas y cocinas centrales, con 179 sanciones, y los establecimientos polivalentes, con 88.
El balance de la Consejería queda así:
| Sector alimentario | Propuestas de expediente | Sanciones |
|---|---|---|
| Comidas preparadas y cocinas centrales | 173 | 179 |
| Establecimientos polivalentes | 97 | 88 |
| Carne y derivados | 66 | 55 |
| Vegetales y derivados | 23 | 18 |
| Cereales y derivados | 16 | 16 |
| Alimentación especial y complementos | 5 | 5 |
| Pescados, moluscos y derivados | 3 | 2 |
| Establecimientos que irradian | 2 | 2 |
| Huevos y derivados | 2 | 2 |
| Leche y derivados | 2 | 1 |
| Bebidas alcohólicas | 1 | 1 |
| Miel y productos relacionados | 1 | 1 |
| Aguas de bebida envasadas | 1 | 0 |