Casi la mitad del profesorado de la educación pública de Castilla y León ha sufrido alguna forma de agresión o trato vejatorio durante el último curso, según el informe presentado por CSIF el 23 de marzo, titulado “¡Ya está bien! Por la dignificación de la labor docente”. La encuesta, realizada en centros de Infantil, Primaria, Secundaria, Formación Profesional, Educación Especial y centros de régimen especial, refleja que el 43% de los docentes encuestados han sufrido algún tipo de agresión, que van desde faltas de respeto por parte del alumnado (30,1%) y agresiones verbales (53%), hasta acoso en redes (3,7%) e incluso agresiones físicas (11,4%).
El estudio revela que el 51,2% del profesorado no ha recibido formación adecuada para gestionar problemas en el aula, mientras que un 66,4% no se siente reconocido social ni profesionalmente. Solo un 19% percibe el apoyo de las familias, y casi la mitad (47,3%) considera que no cuenta con respaldo de la Administración ante estas situaciones. Además, una amplia mayoría (97,1%) califica los protocolos de actuación como insuficientes o inútiles, generando sensación de desprotección y vulnerabilidad frente a la pérdida de autoridad docente.
Entre las reivindicaciones prioritarias del profesorado, CSIF destaca: refuerzo de la autoridad, reducción de ratios, incremento de plantillas para atención a la diversidad, homologación salarial con otras comunidades y disminución de la burocracia y horario lectivo. De hecho, el 98% de los docentes considera que la carga administrativa es excesiva y perjudica el proceso de enseñanza-aprendizaje.
El sindicato CSIF alerta de que este escenario no puede normalizarse: el deterioro de las condiciones laborales y la falta de reconocimiento social afectan la motivación docente y la calidad de la educación pública. Por ello, instan a las administraciones a atender las demandas del profesorado y a garantizar su prestigio y apoyo en los centros educativos.