La Asociación de Ganaderos 19 de Abril ha reclamado a la Junta de Castilla y León un endurecimiento de las medidas de control y prevención frente a la DNC, ante el incremento del movimiento de animales vacunados procedentes de diferentes zonas de Francia y comunidades como Cataluña y Aragón.
El colectivo ha trasladado a la Dirección General de Producción Agrícola y Ganadera su preocupación por el posible riesgo sanitario que puede suponer para la cabaña bovina de Castilla y León la llegada de animales desde territorios donde existe una mayor vigilancia epidemiológica.
Desde la asociación consideran “imprescindible” extremar todas las medidas de bioseguridad y garantizar “con el máximo rigor” el cumplimiento de la normativa sanitaria vigente para evitar cualquier posible foco que pueda afectar a las explotaciones ganaderas.
Entre las principales demandas planteadas figura el refuerzo de la vigilancia por parte de los Servicios Veterinarios Oficiales en aquellas explotaciones que reciban animales procedentes de las zonas consideradas de riesgo.
La organización solicita que se supervise de forma exhaustiva la correcta desinsectación de los animales, así como las labores de limpieza, desinfección y desinsectación de los vehículos de transporte utilizados en estos desplazamientos.
Además, los ganaderos reclaman que los veterinarios oficiales comprueben personalmente que todas estas actuaciones se ejecutan correctamente y que se mantenga un seguimiento permanente sobre cualquier movimiento ganadero que pueda representar un riesgo sanitario.
La Asociación de Ganaderos 19 de Abril advierte de las importantes consecuencias económicas y productivas que podría provocar un caso positivo, ya que implicaría el vaciado completo de la explotación afectada.
Por este motivo, el colectivo considera necesario prolongar más allá del 31 de mayo las medidas cautelares actualmente activas en Castilla y León y reforzar la estrategia preventiva antes de que aparezcan posibles casos.
Asimismo, la asociación insiste en la necesidad de modificar la categoría sanitaria de la enfermedad y ampliar la vacunación preventiva a más territorios, más allá de las zonas actualmente autorizadas.
Los ganaderos defienden que la prevención debe adelantarse al riesgo y no actuar únicamente en áreas ya afectadas o limítrofes. En este sentido, reclaman que Castilla y León continúe defendiendo esta postura ante las administraciones nacionales y europeas para proteger al sector bovino y evitar consecuencias sanitarias y económicas de gran impacto.