El embalse de Barrios de Luna celebra 75 años como referente en la gestión del agua en la cuenca del Duero

  La presidenta de la Confederación Hidrográfica del Duero, María Jesús Lafuente, ha participado en los actos conmemorativos del 75 aniversario del primer desembalse de Barrios de Luna.
Presidenta CHD
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El embalse de Barrios de Luna ha conmemorado este viernes el 75 aniversario de su primer desembalse, una efeméride que ha servido para poner en valor la importancia de esta infraestructura hidráulica en el desarrollo económico, social y ambiental de la provincia de León y del conjunto de la cuenca del Duero.

La presidenta de la Confederación Hidrográfica del Duero, María Jesús Lafuente, asistió a la celebración organizada por el Sindicato Central del Embalse de Barrios de Luna, donde trasladó su reconocimiento a todas las personas que han contribuido al funcionamiento y conservación de la infraestructura durante estas décadas, con un agradecimiento especial a su presidente, Julio César Carnero.

Durante su intervención, Lafuente destacó que la gestión de un embalse requiere "rigor técnico, planificación y compromiso", subrayando que detrás de cada decisión existe el trabajo diario de numerosos profesionales encargados de garantizar la seguridad y el correcto funcionamiento de unas instalaciones esenciales para miles de personas.

Asimismo, puso en valor el papel de la Junta Central de Usuarios como un modelo que permite coordinar el uso del agua de forma más eficiente, proteger los intereses de los regantes y favorecer una gestión sostenible y solidaria de un recurso cada vez más estratégico.

La presidenta también recordó el carácter pionero del Sindicato Central del Embalse de Barrios de Luna, creado en 1946, incluso antes de que concluyeran las obras de la presa, con el objetivo de unificar la representación de los usuarios y defender intereses comunes. Una iniciativa que, según señaló, continúa dando frutos casi ocho décadas después.

Lafuente afirmó que aquel primer desembalse, producido hace ahora 75 años, supuso el inicio de una nueva etapa para las comarcas de La Ribera, El Páramo y El Órbigo, impulsando el desarrollo agrícola, económico y social gracias a una mejor disponibilidad de recursos hídricos.

En este sentido, destacó que el embalse ha desempeñado un papel determinante en la gestión del agua, garantizando el abastecimiento de numerosas poblaciones, asegurando el suministro para el regadío, reduciendo los efectos de los periodos de sequía y ayudando a minimizar el impacto de episodios de lluvias intensas mediante la regulación de los caudales.

La presidenta de la Confederación Hidrográfica del Duero concluyó haciendo un llamamiento a seguir avanzando hacia una gestión moderna, eficiente y sostenible del agua, basada en el conocimiento técnico, la innovación y la colaboración entre administraciones, usuarios y sociedad para afrontar los retos futuros en materia de recursos hídricos.

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