La iniciativa, presentada por la consejera de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, María González Corral, supone un esfuerzo coordinado entre administración, centros tecnológicos y sector productivo, orientado a trasladar la innovación al día a día de agricultores y ganaderos.
Los proyectos son fruto del trabajo desarrollado durante el último año en el marco de AKISCyL, con 69 reuniones técnicas y la participación de más de 400 profesionales en 17 grupos sectoriales, que han identificado las principales necesidades estratégicas del campo en la Comunidad.
El programa, coordinado por el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACyL), integra a todos los eslabones de la cadena agroalimentaria: agricultores, ganaderos, cooperativas, organizaciones profesionales, industrias, comercializadoras, ayuntamientos, consejos reguladores, asociaciones y empresas tecnológicas.
Las líneas de trabajo abarcan ámbitos clave como la digitalización, la inteligencia artificial aplicada al campo, la gestión eficiente del agua, la sostenibilidad, la sanidad vegetal y animal, la seguridad alimentaria y la mejora de la competitividad de las producciones agroalimentarias.
Entre las iniciativas agrícolas destacan el uso de cubiertas vegetales, el impulso de nuevos cultivos como los frutos secos, la optimización del riego inteligente y el empleo de tecnologías de precisión, como drones, para la protección de cultivos.
En el ámbito ganadero, los proyectos incluyen la digitalización de explotaciones bovinas y ovino-caprinas, el desarrollo de estrategias sanitarias para la erradicación de enfermedades y la mejora en la gestión de residuos en explotaciones porcinas.
La industria agroalimentaria también tendrá un papel destacado, con proyectos orientados a reforzar la seguridad alimentaria y a incrementar el valor añadido de productos como la carne o la leche de oveja, mejorando su posicionamiento en el mercado.
Durante la presentación, la consejera ha subrayado que este modelo permite trasladar directamente las demandas del sector a proyectos concretos, reforzando la conexión entre el conocimiento científico, la administración y el tejido productivo, con el objetivo de consolidar a Castilla y León como referente en innovación agroalimentaria.