La Sección Sindical de FeSMC-UGT Banco Santander en Castilla y León se ha concentrado frente a la sede territorial de la entidad en la Plaza Mayor de Valladolid para visibilizar lo que considera una situación “insostenible” en las oficinas de la comunidad.
El sindicato denuncia que en los últimos tres años la plantilla en Castilla y León ha pasado de 1.135 trabajadores en 2023 a 953 en 2026, lo que supone la pérdida de 182 empleos y un recorte superior al 16%.
Según la secretaria general de la sección sindical, Cristina Alonso Postigo, esta reducción de personal se ha visto acompañada de un aumento de la presión comercial por parte de la entidad, que está generando, asegura, consecuencias en la salud de la plantilla, con casos de ansiedad, alteraciones del sueño y bajas laborales. “En estas condiciones no podemos trabajar”, ha señalado.
El sindicato vincula esta situación a la estrategia del banco de reducción de oficinas y reorganización del servicio de caja. Actualmente, de las 109 sucursales del Banco Santander en Castilla y León, 64 no cuentan con servicio de caja tradicional o funcionan con lo que la entidad denomina “caja avanzada”, lo que supone, según UGT, una sobrecarga de trabajo para el personal.
Esta reorganización ha convertido a los empleados en perfiles multitarea, lo que el sindicato considera incompatible con una atención adecuada a la clientela y con unas condiciones laborales dignas.
Por ello, UGT exige el mantenimiento del empleo, la dotación de personal suficiente en las oficinas, la reducción de la presión comercial y un entorno laboral “sin presiones ni amenazas”, al considerar que los beneficios empresariales “no pueden sostenerse a costa del sufrimiento de la plantilla y de los clientes”.
La organización sindical ha advertido además de que mantendrá las movilizaciones si la entidad no atiende sus reivindicaciones.