RINCÓN PARA LA REFLEXIÓN Y LA CALMA : Tierras llanas

Abrimos con una poetisa zamorana un espacio que se compartirá y estará abierto a más autores que quieran poner su parte en un espacio para la reflexión y la calma....Mª Soledad Martín Turiño estrena este "corner" de calma y poemas sobre cualquier cosa, cualquier problema, sobre la vida misma.
Campo de trigo al atardecer. Fotografía de archivo
photo_camera Campo de trigo al atardecer. Fotografía de archivo

TIERRAS LLANAS

Tierras recias, surcos duros,

germinar tardío, pendiente del cielo

que marca los tiempos.

Labrador de antaño, hombre de mi pueblo,

enjuto, vencido, de pelliza y gorra,

de manos de acero y callos sangrantes,

caricias que arañan con sus asperezas,

mirada intensa que habla sin palabras.

El zamorano parco, serio y circunspecto,

solo ante sus tierras sonríe orgulloso,

lejos de la gente, en comunión perfecta:

tierra, alma, sueños y trabajo duro,

así se forjaron esos hombres recios.

Tierras de secano, mezcladas con paja,

agua y pala hasta crear una argamasa

dura como piedra, luego le dan forma

de falsos ladrillos y el sol hace el resto.

Se seca la mezcla y nace el adobe,

se revisten lindes, se fabrican casas,

amplían espacios para establos, cercas,

paneras, corrales, bodegas,

palomares e incluso cochiqueras;

todo se resuelve con la pasta mágica

que ofrece la tierra: barro, paja, sol y agua.

Paisaje de barro que pinta la llanura,

tierras agrestes dominadas por el hombre

y reconvertidas para dar pan y vino,

el cuerpo y sangre de Cristo nada menos.

¡puede haber un trabajo semejante!

Contemplo las planicies, las anchas estepas

de esta vieja Zamora olvidada por todos

y la siento en el alma, la amo más que nunca

por sentirse tan sola, lejana y desdeñada;

luego miro mis manos y veo las de mi padre

y las del viejo aquel que era mi abuelo,

manos sangrantes, encallecidas, curtidas

por el sol, la tierra y aquellos fríos

y me siento orgullosa de venir de aquel pueblo.

 Mª Soledad Martín Turiño

marisol
marisol

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