Benavente, escenario de un gran simulacro de emergencia para evaluar la respuesta ante grandes inundaciones

Simulacro de emergencias inundaciones Benavente y Santa Cristina de la Polvorosa - imagen Interbenavente
Un amplio operativo con Guardia Civil, Protección Civil y emergencias autonómicas recrea cinco escenarios críticos en el río Órbigo para evaluar la coordinación y respuesta del plan INUNCYL.

 Benavente y Santa Cristina de la Polvorosa se convirtieron este martes en el escenario de un amplio operativo de emergencias con la celebración de un simulacro de inundaciones que movilizó a decenas de efectivos y puso a prueba la coordinación de los recursos integrados en el Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones en Castilla y León, conocido como INUNCYL.

La jornada reunió a efectivos de la Guardia Civil, Policía Local, agrupaciones de Protección Civil, técnicos de emergencias, psicólogos especializados y medios aéreos y terrestres desplazados desde distintos puntos de la comunidad autónoma, en un ejercicio diseñado para recrear situaciones extremas derivadas de la crecida de los ríos.

La actividad comenzó con una fase formativa en la que diferentes especialistas analizaron el funcionamiento del sistema de Protección Civil en Castilla y León, los protocolos de actuación del plan INUNCYL y los sistemas de comunicación y aviso hidrológico ante posibles crecidas en la cuenca del Duero.

Tras la parte teórica, el operativo se trasladó al entorno del río Órbigo, especialmente en la zona de Santa Cristina de la Polvorosa, donde se desarrollaron cinco escenarios de emergencia simulada con situaciones límite muy próximas a la realidad.

El simulacro recreó varios escenarios de emergencia por inundaciones, entre ellos el rescate de una persona arrastrada por la corriente y atrapada en un árbol, así como el caso de un hombre que intentaba salvar a su perro y acababa siendo llevado por el río.

También se realizó la evacuación de nueve residentes en Santa Cristina de la Polvorosa hacia una zona segura, además del desalojo preventivo de viviendas en la zona de huertas de Benavente por la subida del nivel del agua.

Otro de los ejercicios más complejos fue la búsqueda de un desaparecido en el río Órbigo, que activó protocolos de rastreo y coordinación entre los equipos de emergencia.  

Todas las incidencias fueron gestionadas mediante llamadas simuladas al 112 de Castilla y León y coordinadas desde un Puesto de Mando Avanzado, con el objetivo de evaluar la rapidez de respuesta y mejorar la coordinación ante posibles inundaciones reales.