El CB Zamora afrontó en la cancha del Ourense su primer compromiso de preparación con apenas cinco días de entrenamientos y una plantilla prácticamente renovada. El principal objetivo, evitar contratiempos físicos, se cumplió. “Lo más importante en estos partidos es que no ha habido ningún lesionado”, señaló Saulo Hernández tras el encuentro.
El técnico reconoció que el equipo acusó la falta de rodaje ante un rival más preparado. “Jugamos contra un equipo que iba un poquito más rodado que nosotros, porque habían empezado una semana antes, y en la segunda parte el fuelle nos empezó a bajar antes de lo que les pasó a ellos”, explicó.
Más allá del resultado, Hernández subrayó la actitud del grupo pese a las carencias propias del momento. “Estoy contento con la actitud del equipo, descontento con muchos temas de baloncesto puro y duro, pero sería de ilusos pensar que con cinco días de entrenamiento íbamos a conseguir que el primer día todo el mundo jugase bien”, apuntó.
El entrenador incidió en que el reto inmediato pasa por acumular trabajo conjunto y empezar a cohesionar a una plantilla prácticamente nueva. “Ahora nos toca estar muchas horas juntos y automatizando cosas para llegar al 27 o 28, cuando empezamos contra Cantabria, en disposición de poder competir ese partido”, concluyó.